Dos casos de violencia intrafamiliar llegaron a tribunales la jornada de ayer, luego que imputados agredieran a sus parejas principalmente por motivos de celos.
El primero que pasó a control de detención fue un funcionario del Ejército de iniciales C.E.B.P., quien fue detenido por agredir a su pareja. De acuerdo a los antecedentes expuestos por la fiscal Wendoline Acuña, quien lo requirió en procedimiento simplificado verbal luego de la denuncia de la víctima, los hechos que ocurrieron alrededor del mediodía del domingo, cuando el imputado se encontraba con su conviviente, la víctima y el hijo de 10 años de la mujer. Motivado por los celos, de una discusión se pasó a una agresión física.
La víctima declaró que el imputado la maltrata física y sicológicamente de manera reiterada, culpándola de todo lo negativo. Fue así -establece la denuncia- que la mañana del domingo, el agresor de manera violenta despertó a la mujer con golpes de puños y a tirones la llevó al primer piso del domicilio donde la arrojó al suelo, reclamándole por una infidelidad, continuando con la agresión pegándole con los puños en el rostro y golpeando su cabeza contra el suelo, escena presenciada por el menor de edad, quien salió a solicitar ayuda a los vecinos, logrando dar cuenta de lo sucedido a Carabineros. De esta manera, se logró la detención del imputado.
La mujer fue trasladada hasta el Hospital Clínico de Magallanes, donde se constataron las lesiones, diagnosticándole erosiones en las manos, contusiones en el rostro y cabeza.
Con estos antecedentes, al imputado se le atribuye la autoría de lesiones menos graves en contexto de violencia intrafamiliar. La mujer solicitó el abandono del domicilio al imputado y que se someta a un tratamiento sicológico.
Por estos hechos el hombre arriesga una pena de 540 días de presidio. El detenido no admitió los cargos, fijándose una audiencia de preparación de juicio para los próximos días. La Fiscalía solicitó que el imputado se someta a una terapia familiar.