Alrededor de las 23.15 horas de ayer, un inmueble ubicado en el pasaje Lago Pehoé 04341, en la villa Torres del Paine, en Punta Arenas, comenzó a arder con gran intensidad.
De inmediato, se dio aviso del siniestro, al que acudieron la 4°, 5° y 7° compañía de Bomberos de Punta Arenas. Sin embargo, las llamas envolvían con gran rapidez la casa y amenazaban con propagarse a las casas colindantes.
Frente a este escenario, fue necesario pedir apoyo de la Tercera Compañía de Bomberos. Pese a la gran cantidad de personal bomberil, fue difícil controlar la emergencia, puesto que la estrechez del pasaje no permitía el paso de los carros y la casa fue consumida por completo en aproximadamente un hora.
“En un primer instante se tornó bastante complicado. Era una casa de un nivel bastante grande, pero el acceso de las unidades obviamente fue complicado porque hay autos por todos lados y no tuvimos acceso al pasaje, por lo cual una unidad quedó por un lado y la otra hacia el otro. Pese a eso, se logró controlar el incendio”, relata el tercer comandante del Cuerpo de Bomberos, Eduardo Bahamonde.
Al momento del incendio, el inmueble se encontraba vacío y según trascendió, los moradores estaban de viaje en Santiago. Sin embargo, tampoco se acercaron al lugar familiares o conocidos de los afectados.
Las cuatro compañías se abocaron a evitar la propagación hacia las viviendas colindantes y atacar el punto principal del siniestro.
En estas labores, un bombero resultó lesionado “Aparentemente sufrió una lesión en una pierna por estar realizando la labor de alimentación. Seguramente estaba corriendo y se tropezó”, informó Bahamonde.
Hasta el cierre de esta edición, el Departamento de Investigación de Incendio aún no comenzaba a trabajar para investigar las causas del siniestro, pues todavía no se terminaba de apagar por completo.