El domingo, luego de tres semanas de masivas y violentas protestas a lo largo de todo el país, el Gobierno dio un paso impensado hace tan sólo un mes: anunciar el inicio de un proceso constituyente, como una forma de superar la grave crisis de violencia y movilizaciones que atraviesa el país desde el 18 de octubre.
Luego de una extensa reunión con los representantes de Chile Vamos, el ministro del Interior, Gonzalo Blumel, anunció: “Hemos acordado iniciar el camino para avanzar hacia una nueva Constitución. Entendemos que es un trabajo que tenemos que hacer pensando en el país”.
El mecanismo anunciado sería un congreso constituyente cuya conformación no ha sido definida y el proceso sería ratificado por un plebiscito.
Ayer, en Magallanes y de modo inédito, una amplia mayoría de actores se mostró partidario, nada menos, que de cambiar la Carta Fundamental de la nación.
Juan Marcos Henríquez, presidente regional PS: “Que la nueva Constitución la redacte el Congreso genera muchas suspicacias, no sólo por los parlamentarios electos sino además por cómo lograrán acuerdos, basados o no en los actuales quórum”.
Christian Muñoz: presidente regional Evópoli: “Estamos a disposición a generar diálogos sobre cambios a nuestra Constitución. Creemos y entendemos que es una gran oportunidad de cohesión y de acercamiento social bajo un marco de participación ciudadana”.
Eugenia Mancilla, presidenta regional DC: ” El anuncio es un avance. Sin embargo, el mecanismo elegido (congreso constituyente) que solo incluye la participación de los parlamentarios en la elaboración de una nueva constitución, no resuelve el problema”.
Gabriel Vega: presidente regional RN: Los procesos constitutivos siempre son materias de revisión porque a medida que van cambiando los tiempos se deben ir revisando, es sensato revisar la institucionalidad, y hay que hacerlo con cuidado”.
Luis Legaza,precandidato a alcalde Frente Amplio: “La gente está pidiendo una participación directa en el cambio de la Constitución y, difícilmente, esa participación se verá reflejada por un sector del Congreso”.
Gabriel Boric,diputado por Magallanes: “Es absolutamente evidente que, ante la protesta que tenemos hoy, una nueva Constitución definida por los actuales políticos no tendría ninguna legitimidad social. La gente quiere decidir”.
Alejandro Kusanovic, presidente del CORE: “Cambiar la Constitución tardará años y no garantiza cambiar el estatus quo. La gente no puede esperar tanto para resolver sus problemas en vivienda, educación, seguridad”.
Antonio Bradasic, consejero regional: “Es lo que todo el país está pidiendo. Hay muchas peticiones y para mejorar todo eso hay que cambiar la Constitución”.