Una
semana negra es la que vivió el candidato presidencial de Apruebo Dignidad,
Gabriel Boric, luego de una investigación que realizó Ciper y que dio a
conocer, en la cual se señala sobre millonarios pagos que realizó Karina Oliva
a su equipo de campaña durante su periodo de candidata a gobernadora de la
Región Metropolitana.
Oliva
era la candidata de Apruebo Dignidad y presentó boletas por 137 millones de
pesos para que el Servel le reembolse.
Al
darse a conocer la noticia, el abanderado presidencial se desmarcó de dicha
militante del Partido Comunes; sin embargo, algunos personeros políticos han
manifestado que lo ocurrido afectaría a la campaña de Boric, debido a que ellos
han indicado que son la generación que está en contra de aquellos actos.
Al ser
consultado algunos personeros regionales acerca de estos hechos y si afectarían
o no en la candidatura de Boric, expresaron divergentes opiniones.
Es así
que el concejal del Frente Amplio, Jonathan Cárcamo, indicó que “yo creo que en
todos lados se cometen errores y este espacio de vitrina y campaña política y
las candidaturas afectan mucho más, pero son cosas que han pasado en todos los
partidos políticos de izquierda a derecha y es importante que quienes están hoy
día como actores políticos deben recriminar este tipo de actos”.
Por su
parte, el abogado Claudio Moran, dijo que “yo vengo señalando hace mucho tiempo
que en este país la corrupción es algo institucionalizado, transversal, aquí
nadie puede tirar la primera piedra y que demuestra la necesidad imperiosa y
que la ciudadanía necesita una recuperación de la ley y el orden en nuestro
país”.
Finalmente,
el socialista Juan Marco Henríquez, expresó que “lo de Karina Oliva es grave,
ya que la campaña de ella y quizás cuantos más se transforman en máquinas de enriquecimiento
con rendiciones fraudulentas, y con plata de todos los chilenos. Yo no sé si
daña la candidatura de Boric, pero sin duda daña la base ideológica del Frente
Amplio, esa plataforma discursiva que con cierta superioridad moral apuntaban a
otros políticos o cuestionaban otras alianzas. Aquí desmarcarse y fusilar a
Oliva para lavarse las manos no basta. ¿Qué pasa con todos los candidatos
asesorados por la empresa de Oliva? Ahí sigue habiendo un silencio cómplice”.