Extendiendo
una invitación a los cinco constituyentes electos de la región, el
equipo directivo de la Universidad de Magallanes, encabezado por el
rector Juan Oyarzo, pudo sostener, este martes, un primer encuentro en
modalidad telemática con tres de ellos: Elisa Giustinianovich, Mauricio
Daza y Lidia González (Rodrigo Álvarez y Margarita Vargas no pudieron
asistir).
Esta
reunión tuvo por objetivo dialogar acerca de la realidad que vive el
plantel estatal en términos de desarrollo y, a su vez, plantear la
disposición institucional de seguir aportando con procesos
participativos que puedan servir de insumo para el trabajo de quienes
serán los representantes de Magallanes en la Convención Constitucional
que inicia en julio.
La
intervención principal estuvo a cargo del rector Oyarzo, quien se
refirió a la situación presupuestaria de la UMAG y, también, al actual
sistema de educación superior en Chile, donde, a su juicio, se ha
confundido el rol público de las universidades, lo que ha perjudicado y
“desnivelado la cancha” para las que son estatales, y más aún, para las
que entregan educación superior en las zonas extremas y se ven afectadas
por la distribución inequitativa de los recursos.
“Somos
18 universidades del Estado, pero nos dejan casi igual que las privadas
porque nos hacen competir. Nosotros dependemos de la
matrícula de los estudiantes y no es fácil captarlos. Si no tenemos
alumnos, nuestro presupuesto se nos va”, afirmó el máximo directivo de
la UMAG.
“La
mayoría de los que hemos entrado a la convención vamos a defender que
se consagre como derecho social la educación, amparada por el Estado y
financiada por este para que efectivamente se cumpla este rol público”, comentó Giustinianovich.
Por
su parte, Daza agregó que “en la Constitución nosotros no vamos a poder
fijar el presupuesto basal de la Universidad de Magallanes, pero sí
podemos establecer ciertos principios como reconocer la particularidad
de nuestros territorios, de Magallanes”, dijo.