Un intenso trabajo
territorial es el que ha realizado la candidata al Senado de Apruebo
Dignidad, Luz Bermúdez Sandoval, quien se ha desplegado por Puerto
Natales, Porvenir, Cerro Sombrero, Puerto Williams y por toda la
Provincia de Magallanes.
La
postulante a la Cámara Alta inicia sus últimos días de campaña y ha
expresado que la acogida que ha tenido de los vecinos ha sido buena y en
donde ha podido escuchar las diferentes problemáticas.
Pingüino Multimedia, conversó con la candidata acerca de diversos temas.
– ¿Cómo ha sido la recepción de la ciudadanía a su candidatura?
“En
general hemos percibido una buena recepción y es esperanzador que la
gente esté con una disposición a escuchar y conocer propuestas nuevas.
Hay mucha necesidad e interés en que quienes nos representen en este
nuevo ciclo político en el Congreso, representen una renovación
política. Una de las cosas que se destaca cuando converso con la gente
es que les interesa en mi candidatura, es que sea mujer, feminista,
joven y también con experiencia en movimientos sociales. Además, estoy
muy contenta y con mucha esperanza de ver a los magallánicos y
magallánicas con interés en la política”.
– ¿Ha conocido nuevas realidades al estar en terreno?
“Yo
creo que más que conocer nuevas realidades, el despliegue en el
territorio ha permitido impregnarse de las vivencias de quienes habitan
Magallanes, porque una cosa es conocer la realidad en términos teóricos,
pero poder escucharlo de quienes están viviendo las distintas
realidades es mucho más fuerte y potente en el momento de tener que
defender las idea y dar las discusiones en el Parlamento”.
– ¿Cuáles son las principales demandas de los magallánicos según lo que ha visto en terreno?
“Lo
primero que surge espontáneamente tiene que ver con la reactivación
postpandemia. Sabemos que nuestra región ha sido duramente golpeada por
las cuarentenas que tuvieron que implementarse como medida sanitaria y
que una de las principales áreas que se vio afectada es el sector
turismo, el cual representa un porcentaje importante del Producto
Interno Bruto regional. Dicho esto, se hace necesario tener políticas
públicas regionalizadas para poder potenciar y generar mayor desarrollo
en la actividad turística, pensando en las pequeñas y medianas empresas.
Otra de las demandas que surgen espontáneamente tienen que ver con el
cuidado y protección del medio ambiente. Hay mucho temor de que nuestra
región sea una zona de sacrificio producto del avance de la industria
del salmón; también se hace visible la demanda por la descentralización
en términos de poder tener atribuciones regionales para poder tomar
decisiones que en temas que impactan por sobre nuestras comunidades. En
ese sentido, también pensamos en terminar con la figura del delegado
presidencial, que es una figura impuesta desde el centralismo y
restándole atribuciones al Gobernador Regional, quien ha sido electo por
la comunidad magallánica. Y la descentralización también debe ser vista
en la propia región, es decir, dejar de pensar en la capital regional
solamente y tener en cuenta las distintas características y necesidades
de quienes habitan en los distintos territorios de Magallanes. Y
finalmente, me gustaría destacar la demanda por vivienda digna. El
acceder a una vivienda se ha romantizado considerándolo “un sueño”,
siendo que debiese ser un derecho. Este es un problema que trae consigo
otros problemas asociados a no tener la tranquilidad de contar con una
vivienda, como problemas sociales, de hacinamiento, casos de violencia
intrafamiliar o no poder tener independencia, por lo cual me resulta
necesario poder legislar en esa línea con una mirada regionalista, pues
las necesidades habitacionales son distintas en Magallanes por las
condiciones climáticas y también culturales”.
– ¿Por qué los magallánicos deberían votar por usted?
“Primero
que todo, porque represento un proyecto colectivo que aspira también a
ser Gobierno y que apunta a las transformaciones sociales por las cuales
hemos luchado tanto en los últimos años. Creo que es importante que
después del 18 de octubre transparentemos quiénes somos y quiénes
realmente queremos sacar adelante las transformaciones y quienes quieren
la continuidad del modelo solamente haciéndole solamente maquillajes.
Yo estoy por las transformaciones profundas. Yo estoy por la defensa de
los derechos sociales. Por otra parte, el pueblo movilizado ha abierto
un proceso constituyente histórico para nuestro país y creo que quienes
estemos en el Parlamento tenemos que
estar disponibles para apoyar dicho proceso constituyente y no
entorpecerlo y ahí radica mi compromiso es con el proceso
constituyente”.
– ¿Qué le puede ofrecer Luz Bermúdez a los magallánicos?
“Una
mirada verde, descentralizadora y feminista de manera transversal a
todas. Las discusiones legislativas. Creo que ya no basta entender la
descentralización como una agenda propiamente tal, creo que es
importante, pero hay que tener esta mirada en toda la política pública y
en todos los procesos en los cuales se esté legislando. Por otra parte,
entiendo la necesidad de esta renovación en política y que esta
renovación no implica solo rostros nuevos, sino también una forma de
hacer política de manera distinta. Se puede hacer política con
sensibilidad social, es necesario que seamos capaces de conmovernos con
lo que está pasando y con lo que están viviendo los chilenos y chilenas y
eso implica hacer política con la gente, con participación social
vinculante, es decir, que tenga implicancias reales, que haya una
obligación de quienes estemos en los distintos cargos de representación,
de responder y obedecer al mandato que surja desde la ciudadanía, y
desde ahí es mi compromiso, seguir trabajando con despliegue
territorial, escuchando a la gente y que la gente sienta que las
conversaciones y reuniones que se puedan tener con las distintas
organizaciones tengan un impacto y se vea reflejado en el Parlamento”.
– ¿Por qué cree que la clase política se ha desprestigiado?
“Hay
distintos factores, pero principalmente porque la clase política actual
ha trabajado en función de potenciar al empresariado y no así de
sintonizar con las demandas ciudadanas. Hemos visto cómo se han
defendido los intereses de las familias más ricas del país y creo que
tiene harto que ver con que esas familias más ricas son las que
financiaron campañas electorales de distintos sectores políticos durante
años. Vimos cómo los conflictos de interés hicieron que unos pocos
llenaran sus bolsillos a costa de la precarización de la vida. Se hizo
negocio con los derechos sociales, validando el lucro y relevando el rol
al estado a subsidiar esos negocios llevado a la clase media a vivir
endeudada. Todo esto mientras la clase política instalaba la falacia de
la meritocracia. Por lo tanto, se empieza a producir una distancia entre
clase política y ciudadanía, porque quienes ocuparon puestos de
representación durante años no estaban escuchando a la gente, sino que
aparecían cada cuatro años solamente para los periodos electorales”.
– ¿Considera que al Senado le hace falta diversificar posiciones políticas?
“Creo que el Parlamento, tal como lo está haciendo la Convención Constitucional, debe ser representativo
de la diversidad de nuestro país y en ese sentido creo que, sobre todo
en el Senado, falta todavía mucho por avanzar. Cuando hablo de
representación no me refiero solamente a la diversidad de partidos
políticos, porque hacer política no es exclusivo de los partidos, sino
que también de otras maneras de organizarse, como son los movimientos
sociales, la gente que se ha articulado como la Coordinadora Social de
Magallanes y por eso resulta importante tener mecanismos que permitan la
participación, no sólo a través de los partidos políticos, sino también
de gente que ha decidido organizarse desde otras estructuras y que
también deben estar representada en el Parlamento”.
– ¿Qué le parece que el Senado rechazara el proyecto del cuarto retiro de los fondos de pensiones?
“Creo
que esto demuestra una vez más que el Senado es una Cámara
obstaculizadora de los distintos procesos y leyes que van a favor de la
ciudadanía. Lamentablemente el Senado durante estos 30 años ha
significado eso, frenar proyectos de ley que son sensibles para la
mayoría de los chilenos y chilenas, así como la Ley de las Cuarenta
Horas o la derogación del decreto ley tres mil quinientos que acaba con
la AFP. Vemos también con pesimismo cómo el Senado puede obstaculizar la
acusación constitucional contra (Sebastián) Piñera. De ahí la importancia de renovar el Senado”.
– ¿Qué opinión le merece que existan parlamentarios que quieran estar más de veinte años en el Congreso?
“Yo
lo veo como una mala señal. Creo que en el contexto de tanto
desprestigio de la clase política es importante que los que están en los
cargos de representación den señales concretas de querer democratizar
nuestro Parlamento. Y eso significa tener gestos y mostrar disposición a
ceder poder. En esa línea se legisló para limitar la reelección y me
parece que querer mantenerse tanto tiempo y buscar la forma de hacerlo
no es bueno para la democracia de nuestro país, es ir contra el espíritu
de esa ley. No son señales correctas”.
– Sobre el cuarto retiro, ¿qué le parece el voto negativo de Carolina Goic?
“Me
parece lamentable, creo que una vez más una se siente decepcionada
cuando un sector que se hace llamar oposición vota en contra de lo que
es la necesidad de los chilenos y chilenas. Creo que es importante
comprender que aún no se acaba la pandemia, que aún estamos viviendo las
consecuencias de lo que fue estar en cuarentena por tiempo prolongado,
sobre todo en nuestra región, y que hay sectores que se vieron
fuertemente afectado y que necesitan de ese cuarto retiro para poder
seguir reactivándose”.
– ¿Qué espera de los próximos representantes políticos que elija la ciudadanía?
“Yo
espero que sepan dar respuesta a las demandas realizadas desde el 18 de
octubre, que tienen que ver con transformaciones profundas al sistema,
que podamos tener derechos garantizados. Si bien tengo la esperanza de
que este proceso Constituyente va a abrir el camino para poder tener un
país que garantice los derechos sociales. Quienes nos representan en el
próximo ciclo político debieran tener la responsabilidad de materializar
las demandas que la comunidad exige. Además, espero que se acaben las
mala prácticas en la política, que quienes tienen los cargos de
representación, trabajen con la ciudadanía y no contra ella, y que eso
sea un trabajo constante, que sea con humildad y que escuchen las
propuestas de la gente y no se encierren en un Parlamento a legislar sin
tener retroalimentación de quienes votaron por ellos y ellas”.
– ¿Qué le parece la acusación constitucional en contra de Sebastián Piñera?
“Creo
que la acusación constitucional contra Piñera era un hito necesario
para fortalecer la democracia en nuestro país y que los delitos de
cuello y corbata y las malas prácticas de los empresarios de este país,
que siempre han quedado impunes, tengan una señal clara de que no
podemos seguir avanzando sin que tenga consecuencias. Igual lamento que
la acusación anterior, que tenía que ver con violaciones a los Derechos
Humanos, no haya tenido la aprobación, pero creo que es bueno que se
esté avanzando en fortalecer la democracia y que eso es, finalmente, lo que genera estabilidad para nuestro país”.
– El medio digital El Líbero daba a conocer una denuncia en contra de Gabriel Boric por acoso. ¿Qué opinión le merece dicha acusación?
“Ante
una suposición sobre un hecho particular relacionado con situaciones de
violencia de género, debemos ser cautelosos y respetuosos, dando tiempo
y espacio a las acciones que puedan llevar a esclarecer dudas y
deslindar responsabilidades. Debemos estar dispuestas y dispuestos a
atender y entender
las particularidades de cada caso y comprender lo difícil que ha sido
avanzar hacia la construcción de una política bajo una ética feminista,
que significa colocar el énfasis en la igualdad de derechos, poner el
fin de la violencia y construir un nuevo relacionamiento entre los seres
humanos, donde se respeten las diferencias de género, la experiencia y
saberes de las distintas generaciones y prime el derecho a vivir la
diversidad y la inclusión de todas y todos. Necesitamos tener una
constante vigilancia de nuestras prácticas sociales en torno a todas las
formas de violencia y en todos los espacios”.