El martes 28 de julio será recordado por la oposición como el día en que el Presidente Sebastián Piñera reconoce su derrota en el Congreso Nacional, tras la aprobación del proyecto de ley del retiro del 10% de los fondos de pensiones. Si bien dicho proyecto podía ser solamente presentado por el Ejecutivo, según la Constitución, pero la oposición decidió presentar dicha iniciativa ante la falta de ayudas a la clase media, proyecto que tras 15 días en el Congreso fue aprobado con una alta adhesión de votos incluyendo algunos parlamentarios del oficialismo que aprobaron la iniciativa.
Lo anterior llevó a que el Mandatario realizara el quinto ajuste ministerial, acudiendo a figuras históricas de Chile Vamos.
El cambio de gabinete provocó que Piñera modificara el Comité Político y el más herido de este cambio fue el ministro del Interior, Gonzalo Blumel, quien alcanzó a estar sólo nueve meses en el cargo, tras haber llegado a Interior en pleno estallido social, reemplazando a Andrés Chadwick.
Para quienes han analizado dicho cambio, han manifestado, que el Presidente Piñera no ha podido gobernar desde el estallido social y que la lección no se aprende, faltando aún un año y medio para que termine su gestión ha tenido que modificar su gabinete en reiteradas oportunidades.
En esta ocasión, el Mandatario no sólo necesitaba darle una línea de continuidad al gobierno de Chile Vamos, sino que además ordenar a los partidos del oficialismo, quienes durante las últimas votaciones no han apoyado la postura del gobierno.
Es así que Piñera volcó su mirada en políticos emblemáticos, con experiencia, acudiendo a cuatro parlamentarios: el UDI Víctor Pérez, hasta entonces era senador, hoy ocupa el cargo de ministro del Interior. Quien también asumió fue el UDI Jaime Bellolio, quien asumió como vocero de Gobierno y que era diputado.
En tanto, desde Renovación Nacional, el presidente acudió al diálogo de Mario Desbordes y a la experiencia de Andrés Allamand. El primero de ellos como ministro de Defensa, mientras que el segundo como canciller.
Por otra parte, mantuvo en el Comité Político a Karla Rubilar y a Cristián Monckeberg. La doctora Rubilar pasó de vocería a Desarrollo Social y el último de Desarrollo Social a ministro Secretario General de la Presidencia. Con esos cambios Piñera se olvidó de su círculo de hierro proveniente de la Fundación Avanza Chile, que lo acompañó desde la campaña y durante su primer año de gobierno.
Para muchos Piñera no aprendió la lección y es así que también en las próximas semanas en Magallanes se podrían provocar cambios que ayuden a la conducción regional y con eso enfrentar el año y medio de gobierno que le queda, lo cual, para los críticos, serán los meses más complejos que vivirá el Mandatario.
A continuación en la siguiente página podrán ver las diferentes reacciones políticas respecto del quinto cambio de gabinete.
Claudio Morán:
“Entiendo que (Sebastián) Piñera concibe un gobierno como una aventura personal en que involucra a muchos que son segundones a su disposición. Lo hizo en el primer gobierno y ha vuelto a hacerlo ahora. El problema es demasiado hondo para arreglarlo solo con nuevos ministros. Con la sola excepción de la gestión del exministro (Jaime) Mañalich que está demostrando fue exitosa e hizo funcionar el sistema sanitario frente a la pandemia, no veo hasta aquí ningún otro logro positivo de este gobierno, y si varios logros negativos como la crisis institucional y de gobernabilidad en que estamos sumidos, además de la económica. Se trata de un cambio cosmético y no real, el gobierno está encerrado entre muros que el mismo construyo, los ministros no pueden hacer mucho. Mientras no exista la voluntad y el coraje de hacer un cambio de verdad estos es dar vueltas en circulo con nuevos ministros, pero nada cambia para bien”.
Fernando Paredes:
“Es difícil poder comparar un periodo presidencial con otro, por cierto que son particularidades totalmente distintas, y por cierto que la experiencia de un periodo puedo servir, quizás igual puede dejar lecciones que aprender, pero creo yo de ese punto de vista, siempre en un gobierno hay cambios de gabinete y eso es natural, ha pasado en todos los gobiernos anteriores, todos los Presidentes hacen cambios de gabinete y es muy común hacer un cambio de gabinete fuerte para enmendar rumbo a mitad del periodo de gobierno, porque los equipos se debilitan y necesitan otras miradas y para enfrentar el segundo tiempo y ese segundo tiempo requiere un mayor impulso, caras nuevas y creo que el Presidente desde ese punto de vista ha puesto mucha experiencia en este nuevo gabinete, ha sido una medida muy inteligente a mi juicio, donde hoy día, por cierto la autocrítica del gobierno es que no ha tenido mucha comunicación con los partidos del conglomerado de Chile Vamos, no ha tenido una fluidez con el parlamento y no ha tenido la capacidad de anticiparse quizás a muchos problemas y creo que este gabinete va a suplir muchas de esas falencias, va a haber un mayor dialogo con la coalición de gobierno, mayor dialogo con los partidos de oposición, pero también creo que va a haber un buen dialogo con el parlamento para sacar leyes importantes adelante y con la experiencia de los nuevos ministros yo creo que se va a producir un cambio de visión política y de gestión política que va hacer beneficioso para el gobierno y el país. Creo que la actual gestión es difícil evaluarla, cuando el año pasado tuvimos un estallido social que fue la consecuencia de un sin número de políticas públicas que también contribuyeron los gobiernos anteriores y este año con una pandemia que es una emergencia sanitaria que se da cada 100 años y aquí en Puerto Natales nunca habíamos vivido algo así, entonces ante situaciones extraordinarias el gobierno se ve enfrentado a esto y esto no estaba planificado en un plan de gobierno y esto desenfoca el acciones de gobierno y obliga a concentrarse en la emergencia sanitaria y desde ese punto de vista es difícil evaluar una gestión de gobierno estando frente a una emergencia que ya va por mas de cuatro meses y a mi juicio no es bueno realizar una evaluación, sería poco erróneo”.
Daniela Arecheta:
“Estamos viviendo una situación excepcional, ningún país estaba preparado para esto, para momentos difíciles, decisiones difíciles, el Gobierno y el Presidente definieron perfiles y tipos de liderazgos para este contexto, esperemos que sea lo mejor para nuestro país. Veo un trabajo permanente y diario por tratar de hacer las cosas bien, sin pensar en créditos políticos, siempre pensando en la salud de la ciudadanía y en el futuro de nuestra nación, evidentemente el gobierno debe fortalecer el área de comunicación puesto que vemos que la ciudadanía no está informada de todos los beneficios y ayudas que está entregando el gobierno. Es sabido que los cambios de Gabinete son decisiones exclusivas el Presidente de la República, pero a nuestro parecer este cambio es fruto de la falta comunicación interna por parte de Chile Vamos, y también de las ambiciones partidarias por instaurar visiones personalistas y no colectivas. Esperamos que después de este cambio de gabinete las filas de nuestro conglomerado se logren afianzar para estar a la altura de nuestro electorado y de nuestros compatriotas”.
Manuel Gallardo:
“Creo que la Presidencia de la República no puede ser un espacio para constante ensayo y error. El Presidente debe de una vez por todas decidir de qué lado está, si de las mayorías sociales que han tenido demandas clarísimas durante la pandemia, o de fundamentalismos dogmáticos que hoy lo tienen en una absoluta desconexión con la ciudadanía. En materia política, económica y sanitaria, no sé si el país recuerda una peor gestión que esta. Sin embargo, es un momento donde todos debemos cooperar para que el país supere esta crisis, pero para aquello, el gobierno se debe abrir a escuchar, dejar de hacer propuestas insuficientes que no las discute previamente con nadie, ni con su sector, y que por lo demás, las familias chilenas sienten que no les toca ninguna. El retiro del 10% de las AFP es el mejor ejemplo, el gobierno hizo que la oposición respondiera con una propuesta extrema, a la que nadie le hubiese gustado llegar, pero no podíamos seguir haciendo esperar a las familias que estaban desesperadas producto de la ineptitud del gobierno. Chile más que un cambio de gabinete, necesita un cambio de gobierno. El gabinete responde a una estrategia evidente, el gobierno se estaba desangrando por su propio sector, y tenía que cauterizar esa hemorragia. Era imposible que el gobierno pensara en enfrentar los desafíos del país con tal dispersión de su sector. Ahora, con un gabinete que viró a la derecha más dura, donde figuras fuertes del rechazo se instalan en el comité político, Chile Vamos debiese ordenarse más. Sin embargo, sus tareas son muy grandes, y deberán abrirse al diálogo, de otra forma no sé cómo pretender enfrentar los tiempos que vienen”.
Carolina Goic:
“Los cambios de gabinetes son atribuciones exclusivas de los Presidentes y eso está ampliamente aceptado. Si miramos nuestra historia desde el retorno a la democracia, el Presidente que más tiempo mantuvo a su primer equipo ministerial fue don Patricio Aylwin, que recién a los 567 días de mandato hizo la primera modificación. En los gobiernos sucesivos el tiempo para hacer el primer ajuste fue bajando progresivamente y creo que eso da cuenta de un proceso social de empoderamiento ciudadano que exige mucho más a sus autoridades y donde también creo que las redes sociales han influido. Creo que el error del Presidente Piñera fue el mismo que tuvo en su primer gobierno y es poner en los ministerios a gente de perfil muy técnico y con poca calle, con una total falta de empatía con los problemas reales de la gente. No nos olvidemos de las desafortunadas frases del primer gabinete en este segundo mandato que, mirado en retrospectiva, atizaron el estallido social de octubre, al minimizar y hasta burlarse de los problemas de las personas. Piñera aún no termina su mandato así que yo creo que todavía es prematuro hacer una evaluación de su gestión, pero si concluyera hoy, habría que decir que ha sido un muy mal gobierno, porque no ha logrado conectar con las demandas ciudadanas, qué decir de las regiones, absolutamente invisibilizadas. Gobernar no es decir sí a todo, pero sí es deber de un mandatario conducir los procesos sociales, encauzarlos y en eso este gobierno no ha dado el ancho. El cambio de gabinete obedece a lógicas políticas donde lo que se busca es ordenar al sector que, con sus propios votos, le propinó una enorme derrota al Gobierno en el retiro del 10% de las AFP, hay que destacar sí que fue un gran triunfo de la ciudadanía! Yo espero que el nuevo equipo político y también el Presidente entiendan que instalar una lógica del portazo al diálogo y los acuerdos está condenado al fracaso. El estallido social y la posterior pandemia sanitaria nos obligan a lograr acuerdos para sacar adelante nuestro país y eso requiere de sentarse a la mesa a dialogar sin condiciones previas y pensando en el interés superior de Chile”.
Juan Morano:
“Los cambios de gabinete constantes demuestran la imposibilidad de buscar a los colaboradores más adecuados por parte del Presidente, ya que reiteradamente los debe cambiar o rotar. No tiene la capacidad para hacerlo bien. Me parece que este segundo gobierno hará historia por ser la peor gestión en democracia, desde la existencia de gobierno elegidos. Por cierto, que le han tocado situaciones complejas como la movilización social por generar una sociedad más justa y equitativa y la pandemia, lo que como cualquier otro desafió pudo transformar en una oportunidad, lo transformó en su mayor fracaso. El Cambio muestra a primera vista un giro en la conducción desde el jefe de Gabinete desde un dialogante Blumel a un vociferante Pérez, por ahora, pero démosle la oportunidad de ser evaluado por lo que haga o deje de hacer este nuevo equipo, que en la práctica está terminando el tercer cuarto, haciendo la analogía con el baloncesto, y está perdiendo por 20 puntos y tiene demasiados jugadores con 4 faltas y el DT fuera de la cancha en las tribunas”.
Gonzalo Bascuñán:
“La Presidencia de la República tiene la prerrogativa de efectuar tantas modificaciones a su gabinete, como estime conveniente y apropiado. Además, siendo justo, el contexto social, económico y político del país es muy distinto al de su primer mandato. Por lo tanto, habría que reformular la pregunta para el escenario actual, en función del por qué y para qué hizo el cambio de gabinete. Me parece que el presidente quiso recomponer su sector político y su gobierno tras la división y derrota que sufrió en el Congreso, con la aprobación al retiro del 10% del ahorro previsional. Por esa razón remueve del parlamento a personas que tienen peso político en los partidos de derecha y los traslada al gabinete. Y ciertamente, el cambio que realizó no está inspirado en el bienestar de la ciudadanía, sino por el temor a su malestar. Por eso concede la cartera de Interior al sector más duro de la UDI. Es un gobierno que ha pecado de hiperexistismo. Se hiperventiló con el resultado electoral que obtuvo en la pasada elección presidencial, y desestimó la inmensa abstención que se produjo. Creo que imaginó que ese universo de personas estaba cómodo en el sistema y supuso, además, que la política no le era importante. Eso ha sesgado muy profundamente la visión del presidente, tanto, que le ha impedido ver con otros ojos la realidad. Entonces, el problema más grave en este segundo mandato, ha sido el diseño político. En el fondo, hay un problema grave de origen, de diagnóstico, y por lo mismo, muestra incapacidad para responder oportuna y eficazmente a las necesidades del país. Los continuos cambios y enroques a su gabinete reflejan ese mal diseño; y la gestión global, da cuenta de un deplorable y mal gobierno”.
Juan Marco Henríquez:
“En sus dos mandatos el Presidente Piñera ha optado por un gobierno extremadamente centralista. Además, en ambos gobiernos la derecha ha privilegiado fortalecer sus candidaturas futura más que el ejercicio de gobernar. La actual gestión tiene una fuerte conexión con la realidad y la necesidad de la población. Aún en medio de una crisis el Presidente intenta reflotar un programa de gobierno sobrepasado por la contingencia. El cambio de gabinete tuvo como único objetivo solucionar los problemas de la alianza de gobierno fortaleciendo las posiciones más duras de la derecha”.
Arturo Díaz:
“Claramente los cambios a nivel nacional y local que han sido reiterados y son producto a que estos relevos en diferentes puestos se deben a cuoteo políticos que no responden a personas con las competencias necesarias o que representen las demandas ciudadanas, además en el gobierno de Piñera los conflictos de interés son habituales con instalación de ministros muy ligados al mundo empresarial lo cual ha quedado demostrado en el último tiempo por ejemplo con el ministro Briones, con un pasado muy ligado a las AFP y que más que ministro parece vocero de estos grupos económicos. La gestión actual es pésima, totalmente desconectada de las demandas ciudadanas, sin rumbo fijo y sin orientaciones claras, llegando tarde siempre, solo respondiendo a la presión social de una manera no planificada, sin duda el estallido social y luego la pandemia han logrado desenmascarar al gobierno de Piñera, representante de la élite económica sin respaldo ciudadano. El cambio de gabinete no fue pensando en el país, sino que darle mayor cohesión a Chile Vamos instalando a los sectores más duros de la derecha en los cargos más relevantes. La única manera de enmendar el rumbo es cambiando el sentido de las políticas públicas entendiendo que el país cambio y que la ciudadanía esta empoderada e informada y quiere cambios radicales al sistema, todo lo demás, la silla musical en los ministerios es inconducentes”.
Gabriel Boric:
“Este segundo gobierno del Presidente Sebastián Piñera ha demostrado los mismos errores que en su primer gobierno, no tienen un proyecto para las zonas extremas, se ha dilatado continuamente el plan de desarrollo de zonas extremas, ha habido pocos proyectos locales y los cambios permanentes y la poca capacidad política que han demostrado dan cuenta la falta de un proyecto, creo que es un gobierno que ha sido deficiente, que no ha entendido los intereses de los ciudadanos y que por lo tanto no me hago mayores expectativas de este gobierno en general y nuestro objetivo tiene que ser tener un gobierno que tenga un centro y un plan para sus regiones. Ente el cambio de gabinete, creo que este gobierno se ha trinchera ante el rechazo, creo que es un cambio de gabinete para enfrentar los problemas de Chile Vamos, más que los desafíos que tenemos actualmente en el país”.