Hacía
muchísimo tiempo que no escuchábamos palabras tan encendidas y
fervorosas como las que se dieron en el marco del cumpleaños número 34
de la UDI y en donde militantes y simpatizantes compartieron un momento
de camaradería el miércoles recién pasado.
Hablar
de éste conglomerado político, significa remontarse a los años 80´ y al
interior de las aulas universitarias, en donde incipientemente
germinaban los primeros movimientos sociales que intentaban dar
respuestas a quienes clamaban por cambios profundos y estables en la
sociedad chilena.
Como
es natural en éstos casos, se perfilan los líderes, aquellos que
poseen el carisma y empatía que tanto se requiere en éstos movimientos,
más aún, si se desea proyectar una imagen que concite el respaldo y
apoyo de sus más cercanos.
Pero
eso no lo era todo. . . Esos lideres, en general jóvenes, poseían
una característica en común: soñadores, convencidos que las cosas
podían ser mejores, que el flagelo de la pobreza bien podía ser
afrontado, con el convencimiento de superar los dramas que de allí se
potenciaban.
Cifraban
su accionar, en valores tales como libertad y justicia, considerando
con altura de miras, la necesidad de cubrir sectores en donde las
luchas de clases se habían empoderado, no permitiendo que otros grupos
tuviesen la oportunidad de gestar un compromiso con el mundo popular de
la época.
La
Unión Demócrata Independiente pretendía una sociedad libre y
desarrollada y por cierto, que disminuyera los altos niveles de
diferencias entre su población.
Aspiración que en ocasiones hay quienes postulan ser los únicos que
pueden acceder o representar aquello, generando una especie de
monopolio social, que en ocasiones, caen en la monotonía política, en
la demagogia y el populismo .
La
idea original de Guzmán y quienes le siguieron en sus inicios, eran
coincidentes en lo atingente a ofrecer a las personas la posibilidad
de acceder a los medios y elementos que permitan diseñar y construir la
vida que anhelaban. Los méritos y esfuerzos., son plenamente validados
por sobre cualquier otro elemento que surja.
Hoy,
la UDI regional ha sido capaz de interpretar el sentir de los
magallánicos y se erige como la colectividad que trabaja denodadamente,
para desarrollar un proyecto que ponga fin a la incertidumbre que se
ha posesionado de nuestros conciudadanos.
Para
respaldar lo anterior ha desplegado los mejores nombres y figuras que
se constituyen en los hombres y mujeres que mañana han de asumir los
compromisos y responsabilidades que el elector (a) le entregará mediante
el voto.
Candidatos
convencidos que los magallánicos merecen ser atendidos en sus demandas,
en sus requerimientos, en sus ilusiones y esperanzas. Basta ya de
promesas y cantos de sirenas.
Al
momento de pronunciar las palabras alusivas al cumpleaños, fueron las
mujeres que imprimieron toda la pasión en los objetivos y propósitos
que nos han de conducir a la victoria el próximo 19 de noviembre.
El
nuevo año asumido, nos encuentra trabajando por la unidad del partido y
por multiplicar la fuerza joven que se ha ido sumando en el día a día.
Es un partido fuerte, creíble, inclusivo y con el recuerdo de quien
fuera su fundador, Jaime Guzmán. Cuyo anhelo y aspiración, cobran
vigencia en cada militante o simpatizante que hoy pasa a ser parte de
éste magno Proyecto colectivo y que asumen en propiedad: los (as)
candidatos que aspiran un escaño en el Parlamento o bien , un lugar en
la mesa del CORE.
Momento
propicio, para saludar a su actual directiva que ha sido capaz de
conducir sus destinos en los momentos más álgidos de su historia y ha
sido interprete fiel, del sentir de su militancia.
Liderados
por un hombre con empuje y la sabiduría que otorgan los años, Sáez se
ha constituido en su líder natural, respaldado por su mesa directiva.
Vaya para ellos y los connotados militantes históricos de ésta tienda
política, un caluroso y afectuoso saludo en éste nuevo aniversario.