CONAF considera que la realización de sobrevuelos comerciales en el
Parque Nacional Torres del Paine se opone a los objetivos de conservación que
justifican la creación de los parques nacionales y a la necesidad de velar por
la continuidad de los procesos naturales que existen en ellos, pues estas
unidades resguardan una diversidad única y representativa de ecosistemas.
Los sobrevuelos de aeronaves menores causan un impacto indiscutible en
la fauna silvestre, avalado por numerosos estudios realizados en el hemisferio
norte en las últimas dos décadas; entre otros efectos, el ruido altera la
conducta de la fauna mayor.
Asimismo, la realización de sobrevuelos comerciales perturba la
experiencia del visitante y frustra la expectativa de visitar un territorio
agreste, en búsqueda de tranquilidad y silencio. Cabe señalar que el principal
capital turístico de la región son sus ecosistemas conservados y su condición
de naturaleza salvaje, donde los visitantes pueden disfrutar y comprender el
medio ambiente de manera compatible con el desarrollo sustentable.
En la actualidad, la única aeronave autorizada por CONAF Magallanes
para operar al interior del parque es el helicóptero institucional y, en
ocasiones de emergencia, el helicóptero Dap que permanece en la Estancia Cerro
Paine asociado a un seguro de evacuación médica.
Con el fin de dejar de forma manifiesta la posición de la Corporación
respecto de los sobrevuelos en áreas protegidas, CONAF Magallanes se contactó
con ejecutivos de la empresa HeliWays quienes aseguraron que sobrevolaron solo
zonas aledañas al Parque Nacional Torres del Paine, pues no desean causar daño
alguno a su conservación. Para profundizar esta materia se fijó una reunión de
trabajo.
En materia de normativa, CONAF integra una mesa de trabajo con la
Dirección General de Aeronáutica Civil y el Servicio Nacional de Turismo para
consensuar y definir un espacio o ruta aérea restringida para las operaciones
turísticas aéreas, tanto en Parque Nacional Torres del Paine como en los
sectores aledaños.