La Región de Magallanes ha saltado a la palestra científica mundial gracias al trabajo de paleontólogos y geólogos.
Cada
vez se suman más pruebas que el asteroide Chicxulub a quien se le
responsabiliza de la extinción de los dinosaurios a nivel mundial, dejó
huellas por todo el planeta, y el territorio que un día formaría nuestro
país tampoco fue la excepción.
Así
lo revela un estudio reciente publicado por la revista Journal of South
American Earth Sciences en la que participa el paleontólogo y director del Instituto Antártico Chileno, Marcelo Leppe.
Leppe
ha liderado desde 2010 las prospecciones y excavaciones que se han
realizado en los sitios del Cerro Guido y Las Chinas. Fue justamente en
este último sitio donde se encontró la primera evidencia clara en Chile
del llamado límite K/Pg (Cretácico/Paleógeno), que marca geológicamente
en los sedimentos del suelo el momento de la extinción de los
dinosaurios y se inicia una nueva era dominada por los mamíferos.
En conversación con Diario El Pingüino, Marcelo Leppe comentó: “el sitio del Cerro Guido y Valle de la China, cumple 10 años
este 2020 desde que se descubrió con su registro paleontológico y
nuevamente toma relevancia mundial porque se encontraron registros de
los límites K/Pg, como se conoce hoy día, el final del periodo
cretácico”.
Leppe
explicó que “este límite está marcado por una capa muy fina y que se
detecta a nivel mundial, gracias al impacto del meteorito en lo que hoy
es México hace 66 millones de años”. Además destacó que “hemos
encontrado este nivel en ambiente continental, es decir, depositado en un ambiente terrestre, en la Región de Magallanes donde no se había encontrado antes”.
Para
Leppe este descubrimiento probablemente a simple vista no sea nada
trascendental, pero “el hallazgo viene a responder lo que sucedió en una
de las cinco más grandes extinciones masivas de la historia natural”.
Aprovechó también de destacar que “este es un trabajo colaborativo y
multidisciplinario, está en el marco de la expedición científica 56 que
impulsa el Instituto Antártico Chileno y bajo el abrigo de un proyecto
Anillo que lidera la Universidad de Chile que estudia paleovertebrados”.