Disminuir los niveles de problemas de alcohol, drogas, violencia, y poco respeto hacia los padres y la sociedad en general, es el objetivo del programa de reinserción social “Lazos” que es encabezado por la Delegación Presidencial regional y que se implementó en Punta Arenas hace seis meses.
La iniciativa busca abordar mejor el comportamiento de niños y jóvenes entre 10 y 17 años que presentan comportamientos problemáticos o transgresores.
Desde su inicio en junio pasado, el programa ha atendido 23 casos en Punta Arenas. “Estamos realmente orgullosos de lo que hemos logrado en este período. Bajamos totalmente los actos delictivos, el consumo de drogas y hemos ayudado a las familias a establecer procesos de equilibrio en la crianza”, afirmó Romina Ruiz, coordinadora del equipo de terapia multisistémica del programa.
La instancia recibe derivaciones de todos los dispositivos que lo requieran, ya sea tribunales, servicios públicos, establecimientos educacionales, centros de salud, o la demanda espontánea de las propias familias en busca de ayuda.
De igual manera, cada profesional atiende a tres familias, a través de cuatro componentes que forman el Programa: el Equipo de Detección Temprana (EDT), Parentalidad Positiva, con sus dos enfoques: Orientación e Intervención en parentalidad y Terapia Multisistémica (MST).
A modo de conclusión, el delegado José Ruiz destacó lo realizado con la entrega de herramientas a padres, apoderados y tutores de menores, brindando “el apoyo especializado, que se vuelve esencial en un contexto donde los padres se enfrentan a desafíos cada vez más complejos al intentar guiar a sus hijos. Ahora el desafío es aumentar la cobertura y llegar a más familias”.
Otro de los objetivos de este programa es que los menores no abandonen su derecho a la educación.