Tras la polémica generada por las declaraciones del
embajador chileno en Uruguay, Eduardo Contreras, el jefe de la bancada DC,
Matías Walker, el presidente de RN, Cristian Monckeberg y el diputado del PPD,
Pepe Auth ingresaron un proyecto de reforma constitucional que modifica la
actual norma para designar embajadores, señalando que ello deberá ser
ratificado por la mayoría absoluta del Senado.
El proyecto, que fue firmado además por el presidente de la
Cámara, Aldo Cornejo, los diputados de la DC Juan Morano Cornejo, Ricardo Rincón,
Iván Flores y Jorge Sabag, el diputado Nicolás Monckeberg RN y Jorge Tarud del
PPD, modifica el artículo 32 de la Constitución, y establece entre sus
fundamentos, que “este cambio permitirá al Congreso Nacional ejercer un control
político y técnico de los Embajadores y Ministros Diplomáticos (…).
Este concurso requerido por el Jefe de Estado para la
designación de cargos de importancia no es algo inédito en nuestro texto
constitucional vigente; toda vez que así ocurre tratándose de las más altas
jerarquías de organismos constitucionales autónomos como el Contralor General de
la República, el Fiscal Nacional del Ministerio Público, o los Ministros de la
Corte Suprema”.
Al respecto, el diputado Matías Walker señaló que “estamos
presentando este proyecto de reforma constitucional que repone las facultades
que tenía el Senado al amparo de la Constitución de 1925 para aprobar y
ratificar la designación de embajadores por parte del Presidente de la
República, ya sea de Embajadores de carrera o de designación política. Creemos
que es importante que en el proceso de designación se pueda dejar de manifiesto
que los Embajadores representan al Estado como un todo, no representan a un
partido, no representan tampoco a una coalición de Gobierno; representan a la
nación y al Estado”.
Walker agregó que “aquí hay una voluntad política
transversal. Esperamos contar con los votos para asegurar que el Poder
Legislativo pueda intervenir el proceso de designación de nuestros embajadores.
No es coincidencia, como legisladores tenemos que sacar lecciones de lo que ocurrió.
Naturalmente que lo ocurrido deja de manifiesto que en el proceso de designación
de nuestros embajadores es importante que participen dos poderes del Estado; todo
lo que signifique, en un régimen democrático permanente, limitar el
presidencialismo extremo que tenemos en nuestras instituciones, va en la
dirección correcta “.
El diputado por Magallanes Juan Morano, por su parte indicó
que debemos aprender de nuestros propios errores como coalición y aprovechar el
infeliz incidente de nuestro Embajador en Uruguay para hacer una modificación
de fondo, que logre constitucionalmente, que los representantes de nuestro país
en el exterior, efectivamente representen a todos y todas los y las chilenos y
chilenas, que para ello, sus nombramientos, idealmente, debieran ser aprobados
por ambas cámaras y que en subsidio, al menos cuenten con el voto favorable de
la mayoría absoluta del Senado.