El drama de decenas de familias que no pueden optar a la ampliación de su casa

La semana pasada la Junta de Vecinos Número 31, Mirador de la Esperanza, cumplió 7 años desde su conformación y lo celebraron en grande, con un cóctel y autoridades invitadas. Pero no todo es alegría para ellos, porque entre baile y comida los inunda una angustia hace más de cinco años: es la única población en Puerto Natales que no puede optar al beneficio que les permite ampliar sus casas.
Esta población fue entregada en el año 2010 y según cuenta la presidenta de la Junta de Vecinos, Beatriz Warner, desde que comenzó la postulación para adquirir estas viviendas todos los trámites y tratos con las personas encargadas se les hacía muy raro. “La verdad es que cuando nos iban a hacer entrega de estas casas el 15 de abril del 2010, antes de eso fueron pasando cosas muy extrañas relacionadas con la entrega de las casas. Por ejemplo,  nos habían prometido tener nuestras casas con los segundos pisos terminados menos una pieza, la cual después con el tiempo se nos fue quitando las escaleras, después nos dieron entrada de vehículos cuando nosotros nunca pedimos una entrada de vehículos. Nosotros lo único que queríamos era nuestra casa como correspondía y con la opción de ampliación, pero lamentablemente en ese tiempo cuando estuvo el gobierno de aquel tiempo no se nos hizo caso, se nos pasó a llevar, se nos denigró, se nos trató muy mal, también nos golpearon la mesa muchas veces y cuando quisimos reclamar ante el alcalde que estaba antes, Mario Margoni, nunca tuvimos una buena acogida con él”, comentó ofuscada Beatriz Warner.
En aquella época golpearon muchas puertas en busca de ayuda y orientación, llegando incluso hasta el Gobierno Regional. “Nosotros ahora no podemos ampliar nuestras casas porque cuando le pedimos a la intendenta que se nos hiciera nuestras ampliaciones, ella le golpeó la mesa al alcalde que estaba en ese entonces y le dijo bueno que tenía que sacar la plata de algún lado para ampliar estas casas”, indicó la dirigenta, quien no recibió nunca una respuesta por parte del gobierno.
Para los vecinos la falta de orientación y apoyo logístico para  los numerosos trámites fue la tónica que los llevó a la situación que viven hoy. “Nosotros no teníamos a una persona que nos guíe, teníamos como asesor a un señor Faúndez, el cual era el arquitecto del diseño de las casas y ese tiempo nosotros lo echamos a él porque nos mostró un diseño de plano, el cual después prácticamente no era la misma vivienda que queríamos y en ese tiempo fuimos tres grupos los que salimos afectados, en ese tiempo estaba el grupo ‘Libertad’, ‘Bienaventura’ y el ‘Bienestar’, entonces cuando hacíamos reuniones nunca se nos informó de forma clara, no sabíamos que firmábamos y con el tiempo después nos fuimos dando cuenta que cuando ya estábamos dentro de la población ya no podíamos postular a la ampliación de nuestra vivienda, o sea al título 3, como le llaman porque esa plata ya había sido ocupada para la entrada de vehículos”, manifestó Warner.
A más de 7 años del origen del problema que los afecta hoy, los vecinos continúan tocando puertas en busca de ayuda y una solución. “Nosotros lo que le pedimos al alcalde actual, Fernando Paredes, es que nos trate de ayudar para poder sacar nuestras ampliaciones porque somos los únicos en Puerto Natales que realmente no podemos ampliar. Este es un caso muy extraordinario en Natales, es un caso que nunca se había visto en otra ciudad. Yo tengo entendido que unas casas cuando son nuevas, son entregadas y de ahí hay que esperar un año para poder optar al título 3 (de ampliación) y según ellos fue una excepción lo que se nos hizo a nosotros, una excepción, la cual nosotros nunca tuvimos conocimiento de lo que se estaba haciendo porque nosotros de papeles no entendemos, somos todos gente humilde y no sabemos. Ahora nosotros lo único que queremos es ampliar nuestra casa, ya le enviamos una carta al seremi de Vivienda, a la ministra de Vivienda una carta donde pedimos que nos pudiera conceder la ampliación de nuestras casas”, puntualizó Beatriz.
 Según los vecinos sus casas se ven grandes por fuera, pero por dentro es otra cosa, en un inicio tenían 4 habitaciones, de las cuales todos optaron por sacar una para poder meter sus muebles al interior de sus viviendas, ya que la mayoría de las personas que habitan en esta población son personas jóvenes, con grupos familiares bastante grandes y que tienen que vivir hacinados a la espera de su ampliación.

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