Entre mediados y finales de marzo cruzará el mítico Cabo de Hornos la carrera a vela más importante del mundo: la “Volvo Ocean Race”.
Esta regata, que dio su salida a finales de 2017, tiene por objetivo dar la vuelta al mundo en embarcaciones fabricadas específicamente para esta finalidad, con los detalles técnicos que llevan a estos veleros a otro nivel, ya que la tripulación consta de diez personas que compartirán durante toda la travesía.
Características de la competencia
Dura, intensa, y con el triple de millas en el océano Antártico que la edición anterior. Así será la Volvo Ocean Race 2017-18, la vuelta al mundo a vela por equipos que cubrirá la distancia más larga de su historia, cerca de 45.000 millas náuticas (83.000 kilómetros) cruzando cuatro océanos y haciendo escala en once ciudades de cinco continentes.
No en vano, se trata de la competición deportiva más larga que existe y una de las más duras.
La maratón oceánica con 43 años de historia, en la que participan los mejores navegantes del mundo, y que cruza los océanos más peligrosos del planeta, comenzó en Alicante a finales de 2017 con un sprint de 700 millas náuticas hasta Lisboa, Portugal.
Desde la capital lusitana, la flota pondrá proa al hemisferio Sur en dirección a Ciudad del Cabo (Sudáfrica), segunda escala tras la que les esperan varias semanas épicas en el océano Antártico.
Tras atravesar el más inhóspito de los mares, los equipos participantes se dirigirán hacia el Norte, cruzando el Ecuador para echar amarras en Hong Kong (China), meta de la tercera etapa, una de las más largas en la historia de la regata.
Incursión hacia Cabo de Hornos
Tras una transición no puntuable hasta Guangzhou (China), donde tendrán lugar numerosas actividades, como regatas en puerto, la flota volverá a Hong Kong para retomar la competición en la cuarta etapa, que les llevará hasta Auckland, Nueva Zelanda.
La quinta manga supondrá una nueva incursión en el océano Antártico, durante la que tendrán que superar el hito marítimo más famoso y temido de todos, el Cabo de Hornos, tras el cual se dirigirán hacia el Norte por el océano Atlántico hasta Itajaí, Brasil.
Cabo de Hornos
Este instante de la carrera será donde los equipos pondrán a prueba todo su temple de navegantes, ya que en esta zona es la más peligrosa de todo la competencia, pues las olas y el viento, serán los principales enemigos de estas embarcaciones y serán compañeros constantes durante su travesía por la Región de Magallanes.
A partir de aquí, y como ya sucediera en la edición anterior, los barcos volverán al hemisferio Norte por la costa este de Estados Unidos, haciendo escala en Newport, Rhode Island, antes de lanzarse como torpedos a través del Atlántico. Esta mítica sexta etapa les llevará hasta las Islas Británicas por primera vez en 12 años,
concretamente a la ciudad de Cardiff, capital de Gales, en mayo de 2018.
A partir de aquí bordearán el extremo norte de Gran Bretaña en una séptima etapa corta, pero con potencial de convertirse en una de las más duras, con destino en Gotemburgo, Suecia. La manga final de la edición 2017-18 cubrirá el tramo Gotemburgo, La Haya, en Holanda.
A pesar de ser más larga, esta edición será un mes más corta que la anterior. “Más acción, más velocidad, más dureza, y más puertos de escala, pero una regata más corta.
Es una evolución en la dirección adecuada y un cambio que retoma los orígenes de la regata y su tradición, mejorando su valor comercial y convirtiéndose en una excelente oportunidad para los patrocinadores”, explicó Mark Turner, el nuevo CEO de la Volvo Ocean Race.
Equipos participantes
En esta edición siete serán los equipos que lucharán por adjudicarse la prueba más dura del mundo variados países y marcas se juntaron para este efecto.
El Team Akzonobel fue el primero en anunciar su participación, más de 15 meses antes del inicio de la regata. Después del Akzonobel vino el Dongfeng Race Team chino, que vuelve por segunda edición consecutiva, con el patrón francés Charles Caudrelier de nuevo al timón tras el podio que consiguió en 2014-15.
El director de la campaña será Pedro Campos, que tiene una relación ininterrumpida con la regata desde la primera campaña del Movistar, en 2005-06. España tuvo presencia en ocho de las 12 ediciones anteriores de la Volvo Ocean Race (llamada anteriormente Whitbread Round the World Race), aunque el país aún busca su primer triunfo.
Este anuncio fue seguido poco después por el de otro patrocinador que regresa.
El equipo Vestas, anunció que volvería la regata por segunda edición consecutiva en colaboración con 11th Hour Racing.
El equipo está liderado por el dúo estadounidense formado por Charlie Enright y Mark Towill, que se estrenaron en la Volvo Ocean Race en 2014-15.
Vestas 11th Hour Racing tiene dos objetivos principales: hacerlo bien en el agua y fomentar un mensaje sostenible en todo el mundo.
El quinto equipo para la edición 2017-18 de la Volvo Ocean Race, lleva el nombre de Team Sun Hung Kai/Scallywag y representará a Hong Kong.
El equipo está respaldado por Seng Huang Lee y Sun Hung Kai & Co. y tiene como objetivo promover la vela de competición y construir un legado duradero en Asia para que los jóvenes naveguen.
El patrón del equipo es el experimentado regatista australiano David Witt, que compitió en la edición 1997-98 a bordo del Innovation Kvaerner.
El Turn the Tide on Plastic (Cambia la marea del plástico), tendrá como patrona a la británica Dee Caffari, quien dirigirá un equipo joven y mixto con un fuerte mensaje de sostenibilidad en la Volvo Ocean Race 2017-18.
Su campaña, que ya está respaldada por la Fundación Mirpuri y Ocean Family Foundation está dirigida a la conservación de los océanos.
El equipo Brunel regresa por segunda vez consecutiva y el tema de la campaña para esta edición 2017-18 es “Engineering the Future” (Construyendo el futuro), una iniciativa de un consorcio de compañías holandesas entre las que están Brunel, Abel, Royal Huisman y EY. Bouwe Bekking regresa para ser el patrón del séptimo equipo confirmado y alcanzar la ansiada victoria en el que será su octavo intento por lograrlo.
Embarcación
Para poder soportar la dura competencia durante todo este tiempo en el mar, fueron construidos embarcaciones diseñadas para ese fin: los monotipos Volvo Ocean 65 están diseñados y equipados con la última tecnología en comunicaciones y seguridad.
La organización puede seguir y analizar la posición de toda la flota y las condiciones meteorológicas en todas las etapas oceánicas desde el Race Control en la sede central de Alicante, así como comunicarse de forma instantánea con las tripulaciones a través de vídeo y de audio.
Gracias al contenido multimedia que elaboran los reporteros a bordo de todos los equipos, el publico podrá seguir a los regatistas prácticamente sobre cada ola que pasen durante las 45.000 millas náuticas del recorrido.
Premio al equipo ganador
No hay premios en metálico por ganar la Volvo Ocean Race, únicamente el prestigio de lograr uno de los grandes desafíos del deporte profesional.
El trofeo es un símbolo de los enormes sacrificios realizados por un buen número de grandes regatistas a lo largo de los años, en el que cada círculo representa una edición de la regata desde que comenzara en 1973-74.
Esta hecho de aluminio bañado en plata mide unos 70 centímetros de alto y pesa unos nueve kilogramos. En cada anillo se graba el año, el recorrido y los nombres del barco y el patrón que han ganado cada edición.
Tras cada edición se añade un nuevo círculo, con lo que el trofeo en sí mismo se convierte cada vez más en una obra de ingeniería, justo como la propia regata.