Tres meses estuvieron las alumnas de quinto año de Enfermería de la Universidad de Magallanes (UMAG), Bárbara Paredes y Carolina Asencio, en la ciudad de Florianópolis, Brasil, para llevar a cabo su práctica de atención primaria.
La oportunidad fue posible gracias a un convenio que mantiene la casa de estudios, con la Universidad Federal de Santa Catarina de dicho país (UFSC). Ambas jóvenes se adjudicaron un cupo, permitiéndoles enriquecer sus conocimientos académicos de cara al término de su carrera.
A su arribo a Punta Arenas en los días recientes y desde la Dirección de Movilidad Estudiantil y Académica que les proporcionó apoyo y guía para el viaje que realizaron, las estudiantes quisieron compartir su experiencia y contar las ventajas de lo que significa aprender en el extranjero, además de los desafíos que ello implica.
“Para mí fue una grata experiencia, tanto a nivel personal como académico, principalmente, porque uno conoce otra realidad totalmente diferente a la nuestra. Uno puede ver, por ejemplo, un sistema de salud muy distinto a como es acá y donde se valora mucho la profesión de Enfermería a comparación de Chile”, comentó Bárbara, quien añadió que pudieron convivir gran parte del tiempo y de buena manera, con los pacientes y los profesionales de la salud que tuvieron la oportunidad de interactuar.
Pese a reconocer que les costó el idioma y que fueron meses intensivos de trabajo, destacan la buena acogida que les dieron los equipos de los consultorios y, en general, la mirada más autónoma que le da el sistema a la profesión.
“Lo que es enfermería, el sistema de salud es diferente, el o la enfermera tienen un rol muy protagónico en lo que es la atención al paciente. Eso igual es bueno porque te amplía mucho más el campo y te deja visualizar otras cosas que no has visto acá, en cambio allá tienes más autonomía de poder decidir y hacer diagnósticos enfermeros, es decir, te dan mayor libertad. Una experiencia tentadora de viajar e ir a trabajar allá”, relató Carolina Asencio.