La
seremi de Educación Beatríz Sánchez se encuentra bajo una compleja
situación, ya que un joven y un niño cuyo ingreso al Colegio Charles
Darwin fue rechazado, patrocinados por el abogado Juan José Arcos,
interpusieron un recurso de protección para que la entidad gubernamental
finalmente los deje estudiar en el establecimiento que desean.
El
primer caso es de un joven exalumno del Colegio Charles Darwin, quien
dejó el establecimiento para perseguir una carrera profesional en el
fútbol con San Luis de Quillota. Sin embargo, éste debió volver a Punta
Arenas porque fue diagnosticado con depresión. El sicólogo y siquiatra
le recomendaron regresar a un entorno seguro, es decir su excolegio y
excurso. A pesar de la orden médica, la Seremi de Educación rechazó la
solicitud, indicando que no pueden ingresar más estudiantes una vez que
los cupos estén llenos.
La
segunda situación es sobre un menor que quería ingresar a prekínder.
Llegó a Punta Arenas con su madre para cuidar a su abuela que tiene
cáncer, el poder acceder a ese establecimiento educacional significaría
que la familia puede ahorrar en transporte y estar todos más cerca en
caso de alguna emergencia, ya que viven a dos cuadras del recinto.
La solicitud igual fue rechazada por la Seremi de Educación.
Exseremis
Pingüino Multimedia contactó a dos exseremi de Educación para conocer su apreciación al respecto.
“Desde
mi experiencia y basándose en la Ley de Inclusión, el joven debería
poder reincorporarse, eso puede hacerse, más aún si el colegio lo había
aceptado. También se puede incorporar durante el año, sin pasar por La
Ley de Inclusión, en el período de admisión, durante el año si el
establecimiento tiene vacantes, puede incluir estudiantes. Sin embargo,
no sé si hubo cambios, eso depende de la seremi. Yo diría que en el caso
del niño, ahí puede que opere el Juzgado de Familia, a mi me pasó una
situación similar y eso está por sobre la Ley de Inclusión”, comentó la
exseremi de Educación Margarita Makuc, quien se desempeñó en el cargo
durante el segundo gobierno de Michelle Bachelet.
Por
su parte, en el primer mandato de Sebastián Piñera, como seremi de
Educación en Magallanes estuvo el profesor José Raúl Alvarado, quien
también opinó sobre la situación.
“No
se debe llegar a situaciones judiciales, ya que esto es absolutamente
conversable. Si hay interés de las partes en matricular a un alumno en
un colegio, y si más aún si la dirección del colegio está dispuesta,
mediante la aprobación de su sostenedor, no debería haber problema. Pasa
que la norma legal establece que debe haber 1,1 metros cuadrados por
alumno, pero hay facultades que tiene el secretario regional ministerial
de Educación, para otorgar un cupo más dentro de ese espacio, eso está
instituido en la norma legal. Considero que la situación tampoco atenta
contra el sistema, no es contraproducente para los estudiantes ni para
los profesores”, concluyó la exautoridad regional.
David Fernández – dfernandez@elpinguino.com