Familiares de “machis” entregan remedios alternativos a pacientes

“Mi
difunto marido sabía de esta medicina y me entregó sus conocimientos y
yo los he puesto al servicio de quienes lo requieran, de quienes los
necesiten, para aliviar sus dolencias y enfermedades”, afirmó Graciela
Díaz, quien, junto a Fresia Guichapani, desplegó las cajas, frascos y
sobres con pl
antas medicinales para quienes lo soliciten.

Con la seguridad que da el conocimiento recibido, ambas se sienten orgullosas y agradecidas de sus familiares “machis”.

“Mi
abuelita había recibido ese conocimiento de su madre, mi bisabuelita y
yo he seguido esa enseñanza para servir a los demás y muchas de estas
plantas medicinales están al alcance las manos, pero hay que saber
preparar lo que se entrega a los pacientes”, explicó Fresia.

“La
crema de canelo alivia los dolores musculares; el matico es un
cicatrizante de primera y la pomada de natri, no de natre, sirve para
las quemaduras y para la migraña”, agregó.

Por
su parte, Graciela Díaz recomendó el aceite de caléndula para aliviar
las alergias y sus efectos y difunde las bondades de la ortiga contra la
artrosis y la artritis y sus dolores.

Y
agregó que la pomada de ají también tiene efectos positivos sobre
algunas dolencias óseas, como el reumatismo, y que el eucaliptus, tanto
en pomada como en infusión, alivia los problemas respiratorios y
bronquiales”.

Y
la lista de plantas medicinales es larga y están a disposición de
quienes las requieran y agregaron la menta, la ruda y el ajenjo para los
dolores estomacales y la “chancapiedra” para combatir la formación de
los temidos cálculos renales, cuyos dolores, en el caso de los varones,
“son equivalentes al parto en las mujeres”, señalaron las familiares de
los “machis” que le dieron el conocimiento.

Ellas han puesto ese conocimiento al servicio de los demás, “no ve que
el paracetamol, a la larga, genera problemas a la salud de las
personas, sólo por dar un solo ejemplo, porque hay otros medicamentos de
laboratorio que están en las mismas y eso no es bueno”, dijeron ambas.

Fresia
Guichapani y Graciela Díaz forman parte de un equipo de voluntarias
que, en el marco de un programa especial que busca difundir y utilizar
los principios y elementos de la medicina alternativa mapuche –
huilliche y que está al alero de los consultorios de la salud
municipalizada de Punta Arenas.

Los
lunes, los miércoles y los viernes, Fresia y Graciela, se instalan en
un escritorio facilitado por el consultorio Damianovic, sobre él
extienden sus frascos, sus sobres y sus potes de pomadas y a quienes les
formulen una consulta, se la explican con una paciencia notable.

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