Los constantes ataques de perros al ganado regional se están haciendo cada vez más insostenibles.
Dos ganaderas de la zona y autoridades regionales denunciaron ayer la gravedad de esta situación.
María Pavicic
María Pavicic, ganadera que reside en Agua Fresca a 30 kilómetros al sur de Punta Arenas, ya perdió 16 bovinos y tiene una decena de terneros con mordeduras en las orejas y otras partes del cuerpo. Estos perros, lejos de ser desnutridos, vienen a atacar a sus vacas, causando heridas graves que a menudo resultan en infecciones irreversibles. “Yo no manejo mis animales con perros, entonces no están acostumbradas a verlos y la verdad que estas jaurías las traen corriendo para arriba, para abajo, entonces están flacas. Y no puedo ponerlas en el campo de invierno, porque ahí las atacan más fácil. He visto cuatro y hasta diez perros con una vaca, y las corretean hasta lograr separarlas para atacarlas”, dice Pavicic.
La ganadera denuncia dos situaciones, el abandono de cachorros en cajitas en sectores rurales y otra, el descuido que tienen los dueños con sus perros. “No sé dónde aparecen tantos, pero son de raza, bonitos, a mí me gustan los perros. Pero no basta con darles comida, hay que ser responsable. Saber dónde andan. Y si vienes al campo el fin de semana con tu perro te lo llevas de vuelta. No lo dejes solo acá en el campo. Yo tengo un perro Pirineo, con mezcla. Lo tengo en la ciudad de manera responsable. Si vengo con él, no lo dejo que se vaya lejos, soy responsable de mi perro. En el descuido de sus dueños, los perros se comen los huevos de caiquén, de pato y de todo tipo de huevos silvestres”, lamentó.
Carla Rohers
Carla Roehrs, otra ganadera de la zona, también se ha visto afectada. Confirmó que los perros sueltos no solo ponen en peligro a los animales de granja, sino que también afectan a la fauna silvestre. “La falta de tenencia responsable de mascotas es evidente, ya que muchos perros son abandonados o dejados en libertad, lo que lleva a que se reproduzcan en la vida silvestre y se conviertan en depredadores. Ya no podemos soltar las gallinas y los animales se nos están muriendo. Entonces la idea es que nos unamos para estar bien. Que nos respetemos. Que vivamos en paz y que siga esta tradición, a nosotros nos gustan los perros, pero cuando los vienen a tirar o no son responsables y los dejan sueltos, eso no es tenencia responsable”, instó.
SAG e Indap
Rodrigo Molina, veterinario del SAG Magallanes, aseguró que esta realidad no se limita a un área específica, sino que afecta a toda la región. “Hay que distinguir de que estos ataques no solamente son de perros asilvestrados, sino que la mayoría de las veces son perros que tienen dueño y que los dueños no se hacen responsable y los mantienen sueltos en la vida silvestre… hace falta una gran fiscalización a esa tenencia responsable”.
Para Pablo Fernández, jefe de Área de Indap, describió así la situación: “Hay alrededor de 15 ganaderos, de pequeños productores, ganaderos asociados a Indap y todos en torno o cercanos a la ciudad en un radio menor a 25 ó 30 kilómetros. Todos han tenido que bajar cargas animales, todos han tenido efectos de los perros asilvestrados en su rebaño y eso hace que cada vez las vacas tengan que estar más cerca de las casas de los productores y no se puedan llevar muchas veces a los campos de invierno”.
Una alternativa, dijo, para mermar las pérdidas es el seguro Agropecuario que subvenciona Indap. En Magallanes, este seguro opera para el rubro bovino y ovino, informó Indap.