Pescadores artesanales de Magallanes junto a la seremi del Medio Ambiente, la directora de Subpesca en Magallanes y la diputada Javiera Morales están trabajando para presentar un proyecto de ley que proteja los bosques de macroalgas pardas que son fundamentales para la conservación de la biodiversidad marina, las cuales albergan especies importantes para la economía regional y gastronomía.
Esta iniciativa nace a petición de los dos comités de manejo que existen en la región, según explicó la directora regional de Subpesca, Ximena Gallardo. “El Comité de Crustáceos y el Comité de Bentónicos de manera transversal acordaron la protección de las algas pardas en la región y así, como primera medida propusieron a la Subsecretaría de Pesca y Acuicultura que se norme una veda para el recurso huiro. Fue así como el año pasado, el Ministerio de Economía publicó un decreto de veda para el recurso huiro, en primera instancia por dos años, evaluando la mantención o no de la medida restrictiva. Hoy estamos trabajando en conjunto para avanzar desde el territorio en una propuesta para la protección macro de las algas pardas de la región”, manifestó Gallardo.
Esta semana, la diputada Morales presentará un Proyecto de Ley que prohíbe tanto la remoción directa, como la recolección de algas varadas de las especies Durvillaea antártica. “Las algas pardas son fundamentales para la conservación de nuestros bosques marinos. Su explotación en otras regiones está provocando una catástrofe en nuestros mares. Por eso, los dirigentes de la pesca artesanal de Magallanes me solicitaron presentar un proyecto de Ley para establecer su veda permanente. Por supuesto que asumí el desafío y hemos presentado el proyecto de ley que empujaremos con ganas. Agradecemos a la Seremi de Medio Ambiente, la Zonal de Pesca y la confianza de los pescadores artesanales de Magallanes por la reunión de hoy donde presentamos la iniciativa”, señaló.
Finalmente, los representantes de la pesca artesanal relevan la importancia de los bosques de macro algas para diversidad biológica y como este influye en el bienestar de comunidades costeras, especialmente los referido a las oportunidades de desarrollo económico.