Cabe recordar en este sentido, que dicho impuesto nace en abril de
1986, cuyo propósito era fomentar la reparación de la infraestructura pública
destruida por el terremoto de 1985, por lo tanto, era una carga impositiva
transitoria que debían pagar todos los vehículos motorizados que transiten por
calles, caminos, carreteras y vías públicas del país (artículo N°1 Ley 18502,
Ley de Hacienda).
De este modo, Avendaño explicó que “es importante que la ciudadanía
conozca los orígenes de este impopular impuesto que tanto gusta a los gobiernos
de turnos y no han sido capaces de hacer eco el clamor popular, si no que más
aún en vez de eliminarlo lo han ido aumentando. En sus inicios este Impuesto
Específico era de 2 UTM por metro cubico para las gasolinas y de 1.5 UTM por
metro cubico para el diesel, destacar que la UTM varía mensualmente, mientras
que el Kerosén doméstico está exento de este tributo”.
Además, Avendaño precisó que “a partir de los gobiernos de la
Concertación, este impuesto en vez de eliminarse por ser transitorio empezó a aumentar en forma exponencial
asegurando que también iba a ser transitorio, algo que hasta la fecha no ha
ocurrido sino que desde las 2 UTM en sus inicios hoy este impuesto específico
alcanza la 6 UTM por metro cubico manteniendo solo el valor de 1,5 UTM para el
diesel, también mencionar que en el anterior Gobierno de la actual Presidenta
Michelle Bachelet este impuesto lo rebajó transitoriamente, pero el Gobierno de
Sebastian Piñera no mantuvo esta rebaja sino que lo regresó a las actuales 6
UTM por metro cubico”.
Finalmente la autoridad enapina dijo que “eliminar este famoso
impuesto es de justa razón toda vez que fue creado transitoriamente, ningún
impuesto transitorio puede llevar a la fecha 29 años, las carreteras no sólo
fueron reparadas, si no que más aún, están concesionadas por la que hay que
pagar peajes y TAC, lo más injusto es que en Magallanes no usamos carreteras
propias para llegar a la zona central tenemos que usar carreteras argentinas”.