Antártica. Durante los últimos días, la dotación de la Base Naval
Antártica “Arturo Prat”, fue testigo de la presencia de numerosas especies que
se han acercado a las instalaciones de la Armada en Isla Rey Jorge.
Particularmente, se trata de focas de Weddell, las cuales que llegaron
al borde costero en Bahía Chile y a las inmediaciones de la Base Naval, lugar
propicio para en nacimiento de sus crías.
Estos ejemplares se caracterizan por alcanzar longitudes de hasta tres
metros de largo y aproximadamente 400 kilos. Las hembras, levemente más grandes
que los machos, aparearon crías que miden aproximadamente 1,5 metros y pueden
pesar hasta 30 kilos.
A los pocos días, un singular arribo efectuó una colonia de pingüinos
Papúa al entorno de la repartición naval, conformando una columna de
trescientos ejemplares aproximadamente, los cuales emprendieron la marcha en
busca de un sector para nidificar, ya que entre octubre y noviembre de cada
año, llegan los machos a las colonias reproductivas.
El pingüino Papúa se caracteriza por ser una especie de tamaño medio,
alcanzando entre los 50 y 90 cm. de estura y con un peso de entre los 4,5 y 8.5
kilos. Se identifican por una franja de color blanco, que parte desde los ojos
hacia la parte posterior de su cabeza.
Este acontecimiento, marca el término del aislamiento de la dotación
naval, ya que con la llegada de estos ejemplares, junto a las focas de Wedell,
es posible observar vida animal en el sector. La dotación de la Base Naval,
tuvo la oportunidad de registrar fotográficamente esta colonia de pingüinos
Papúa y observar el comportamiento de estos ejemplares en su marcha. Como
firmantes del Protocolo de Madrid, los humanos tienen prohibido acercarse a
menos de cinco metros de la fauna que habita o transita en el lugar, con la
finalidad de generar el menor impacto posible.