Un
tratamiento de podología que recibió un vecino de Puerto Natales
terminó siendo un verdadero calvario y hoy se debate entre la vida y la
muerte.
Hace
unas semanas se inició todo, luego de que el podólogo solicitara a su
cliente que se acercara a un centro asistencial, ya que la herida que
mantenía en un pie no era tan simple.
El hombre siguió el consejo de su podólogo y se dirigió al Centro de Salud Familiar, en Puerto Natales.
Tras
ser atendido en el lugar, le dijeron que la herida era algo simple y no
ameritaba mayor atención. Pero la situación no fue tal y recibió una
tardía atención, que terminó en una gangrena, lo que derivó en la amputación de una de sus piernas y hoy permanece intubado en el hospital, con riesgo vital.
A
raíz de lo anterior la familia determinó tomar acciones legales e
interponer una querella, la cual fue llevada adelante por el abogado
Juan José Arcos.
“Tratando
de que se pueda investigar la negligencia médica ocurrida respecto de
un vecino, el cual se encontraba en un tratamiento podológico, y al
experimentar una infección no es derivado desde el Cesfam al hospital
oportunamente, lo que genera que el vecino sufra una septicemia, lo que
originó que haya perdido una extremidad, pues se le amputó una de sus
piernas. Al mismo tiempo está intubado, en estado de extrema gravedad.
En este caso, la demora en ser derivado al centro asistencial, cuando él
experimenta la primera herida, fue lo que generó que se complicara y lo
tenga en este estado de salud; por lo que hemos iniciado una querella
por negligencia médica, donde solicitamos una serie de diligencias”,
señaló el abogado.
La querella deberá ser investigada por el Ministerio Público.