Un grupo de funcionarios de la gobernación de Última Esperanza se desplazó hasta la localidad de Puerto Edén para realizar trabajo en terreno, presentar programas y abordar las principales necesidades de los habitantes, especialmente dar a conocer el programa de Mascota Protegida, que funciona desde agosto en la Gobernación Provincial y que fomenta la tenencia responsable de perros y gatos, impulsa la esterilización, educa a la comunidad y chipea e inscribe a las mascotas en el registro nacional de este.
La gobernadora Ana Mayorga destacó la importancia de este programa en la provincia de Última Esperanza, donde se ha podido llegar a localidades tan apartadas como esta. “Hoy quiero destacar esta importante llegada de fondos de la Subdere para que cada una de las Gobernaciones, y especialmente nuestra Gobernación tenga fondos para poder contratar a esta veterinaria que se une al equipo de trabajo bajo el lema de Veterinarios en Marcha del Programa Mascota Protegida, los cuales son fondos muy importantes ya que es un trabajo netamente en terreno, principalmente en la provincia de Última Esperanza, en lugares apartados como Cerro Guido, Torres del Paine, Cerro Castillo y ahora Puerto Edén, un lugar que está a 28 horas de navegación”, señaló.
Además agregó que “estos fondos nos permiten tener esta profesional 100% dedicada al trabajo en terreno, 100% dedicada a responder a las necesidades de las personas y sus mascotas en distintos horarios para que la comunidad tenga acceso y oportunidad de ‘chipear’ a su mascota y conocer de lleno el programa de Mascota Protegida”.
Respecto de la visita a Puerto Edén, la veterinaria encargada de este programa, Cecilia Crisóstomo, comentó que “la población aproximada de Puerto Edén es de 90 personas y hay 60 mascotas, o sea prácticamente el 100% de la población tiene mascota y no están todas ‘chipeadas’. Hay perros que tampoco están esterilizados porque hay dueños de mascotas que se rehúsan a la esterilización y en esta visita nos hemos dado cuenta que esa falta de esterilización ha generado camadas nuevas, donde pude ‘chipear’ a algunos perros”. La veterinaria fue enfática en que “lo que falta aquí es educación porque, si las familias se están rehusando a la esterilización es porque no tienen claro el problema de salud pública que podrían generar en la localidad la sobrepoblación de perros y la población de perros asilvestrados, los cuales los tuvimos a la vista pero necesitamos mucho más apoyo para poder capturarlos y supervisar el trabajo con ellos”.
El trabajo que ha realizado la profesional Cecilia Crisóstomo es en terreno y la Gobernadora destaca esta ardua tarea que está llevando a cabo la veterinaria: “hemos querido entregar este servicio y llegar con nuestra veterinaria para que pueda atender los requerimientos de la población, para resaltar el trabajo en terreno que realiza la profesional con las charlas educativas a la población, con el chipeo de los perritos en el lugar y también buscando otras alternativas que ellos requieren por parte de este programa”.