Esta
semana -según han dicho en los últimos días las autoridades regionales-
será crucial para la región pensando en un futuro relativamente cercano
y sobre todo de cara a un nuevo periodo de confinamiento, ahora con
medidas más estrictas como las que se están viviendo en Santiago y otras
zonas del país.
Si
bien, y en voz de la seremi de Salud, Mariela Rojas, aún se están
viendo niveles correspondiente a los efectos de la cuarentena como
medida sanitaria y los casos actuales que se presentan día a día, esto
podría variar, por lo cual se han recrudecido aún más los llamados al
auto cuidado y sobre todo, al distanciamiento físico, lavado constantes
de manos, uso de mascarilla y a no salir a la calle si no es
estrictamente necesario.
Las cifras no mienten
En base la información oficial que se entrega día a día tanto a nivel nacional como regional, en la infografía 1 (a la izquierda) se evidencia notoriamente la disminución de los casos en comparación a la primera semana de cuarentena.
Según
la titular regional de Salud, estas diferencias son marcadas por un pre
cuarentena, donde los periodos de contagio no existían restricciones y
también donde se vivieron los momentos más críticos a nivel regional y
el post cuarentena, donde se verifica una evidente baja de casos,
incluida la tasa de contagio que tuvo a Punta Arenas durante muchas
semanas en los primeros lugares y hoy en día ha sido sobrepasada por la
comuna de Independencia. Es decir en palabras coloquiales, aún vivimos
un pequeño “veranito de San Juan”, el cual puede sufrir un brusco cambio
durante esta semana y la que viene.
La
situación podría variar de manera brusca producto que esta semana se
comenzarían a evidenciar los casos positivos a Covid-19 que se
contagiaron durante la primera semana post cuarentena y que finalmente
mostrarán la realidad de la capital regional de Magallanes y el real
efecto al llamado del autocuidado.
Unidad de Pacientes Críticos
Al
ver las cifras de la evolución de los casos en la UPC del Hospital
Clínico de Magallanes, se podría pensar que lo peor ya pasó, aunque
desde el interior del Hospital Clínico son claros en decir que estas
cifras pueden cambiar en un abrir y cerrar de ojos, ya que la situación es muy dinámica.
La
crisis que se vive en Santiago, por ejemplo, sirve como aliciente para
continuar realizando un buen comportamiento, pensando que ante el mínimo colapso que pueda sufrir esta delicada área del HCM puede incluso derivar a la muerte de más de algún paciente.
A pesar
que la tendencia es a la baja, en los últimos cuatro días se torna de
manera positiva ante la cantidad de ventiladores mecánicos disponibles,
el promedio de casos conectados a apoyo mecánico es de 12,5 casos, pero
las esperanzas que la cifra baje día a día no da para confiarse que esto pueda cambiar en cualquier momento.