Primero,
el equipo institucional se reunió con un grupo de padres y apoderados y
pocos días después lo hizo con el equipo docente del establecimiento.
En ambos encuentros se produjo un diálogo, que permitió a los defensores
públicos aclarar dudas sobre los delitos a que se exponen los jóvenes y
desmitificar la idea de que los adolescentes cometerían muchos delitos
tanto en el país como en la región.
Para
ello, los representantes institucionales entregaron datos sobre la
participación de niños y jóvenes en delitos, los que dan cuenta de que
su participación delictual es mínima a nivel nacional y todavía menor a
nivel regional.
Aguilar,
Reyes y Maldonado abordaron también temas específicos, como los
controles preventivos de identidad y las facultades que Carabineros
tiene para ejecutarlos respecto de los adultos y los adolescentes.
Expusieron,
además, sobre el “Proyecto Inocentes” y las situaciones que llevan a
que una persona puede estar presa o ser detenida sin ser culpable.
Mencionó también que la conducción en estado de ebriedad es el delito de
mayor ocurrencia en la región, por lo que instaron a los participantes a
prevenir que ello les ocurra.
Tanto
profesores como apoderados valoraron la actividad, que fue posible
gracias al interés manifestado por la directora de la escuela, Sol
Águila y por la orientadora del establecimiento, Teresa Ampuero.