Llueve sobre mojado en el Servicio Nacional de la Mujer y Equidad de Género (SernamEG) de la Región de Magallanes y Antártica Chilena.
Y es que de acuerdo con una investigación periodística de Pingüino Multimedia que reveló graves falencias al interior de una Casa de Acogida para mujeres vulneradas, ayer renunció la directora regional de SernamEG, Fabiola García Pinto.
Malos tratos y precariedad en los insumos que se utilizan en la cocina o que se entregan a los niños para vestir o jugar fueron algunas acusaciones que entregaron dos usuarias. Tanto así que una de ellas apuntó directamente a la ahora exdirectora de conocer la situación, pero habría hecho caso omiso.
Pese a los reiterados intentos de comunicación de Pingüino Multimedia a SernamEG este medio no recibió respuesta oficial, sino hasta ayer que difundieron un tibio comunicado que dejó más dudas que certezas.
“Este servicio (SernamEG) sostiene reuniones periódicas con el ejecutor para supervisar y garantizar que la ejecución técnica y administrativa se ajuste tanto a lo establecido en las orientaciones programáticas como al convenio suscrito. En el marco de estas reuniones, se definieron e iniciaron mejoras en aquellos aspectos señalados por las usuarias y, atendiendo a sus necesidades particulares, se rediseñó el plan de intervención psicosocial, buscando potenciar sus autonomías”.
Paradójicamente, concluyen que “siempre estamos disponibles a dialogar, revisar y avanzar en acciones concretas que permitan entregar una adecuada atención y una mejor calidad de vida de todas las mujeres usuarias de nuestros programas”.
Sin embargo, ayer en la tarde desde el “nivel central”, Santiago, enviaron otra declaración pública donde se tomó conocimiento de la renuncia de la directora Fabiola García.
“Se ha pedido la renuncia de la ahora exdirectora regional de SernamEG en Magallanes, Fabiola García Pinto. Desde el nivel central se tomarán prioritariamente las medidas conducentes para asegurar el funcionamiento del CDA, la continuidad en la atención y responder a las demandas pendientes”.
Además, aclararon que desde que tomaron conocimiento de los hechos se solicitó el cambió de la coordinadora y del equipo profesional a cargo del funcionamiento de la Casa de Acogida.
“Se instruyó la flexibilización de los horarios de los servicios de alimentación. Se tomaron medidas para que las mujeres pudieran tener acceso a las instalaciones. Sin embargo, dichas medidas no han sido suficientes para responder a las mejoras de gestión que garanticen un espacio propicio y seguro para nuestras usuarias”.