Trabajadores de Nova Austral valoraron ayer la decisión del Tercer Tribunal Ambiental de Valdivia, el cual revocó la resolución de calificación ambiental (RCA) del centro de cultivo Cockburn 23.
La decisión fue unánime y en ella el Tercer Tribunal Ambiental no autorizó la resolución exenta Nº1072, de la Superintendencia de Medio Ambiente (SMA), que revocaba la RCA del Centro de Salmones Cockburn 23, de Nova Austral. De acuerdo con la ley orgánica del organismo fiscalizador, las resoluciones que imponen dicha sanción siempre deben ser consultadas al Tribunal Ambiental respectivo.
Además, acogió parcialmente la reclamación presentada por dicha empresa en contra de la decisión administrativa. De esa forma, se ordenó a la SMA que emita una nueva resolución final que determine una sanción conforme a derecho, según lo establecido en la parte considerativa de la sentencia.
Trabajadores
Al respecto, la dirigenta sindical de Nova Austral, Tamara Martínez, indicó lo grave que significaría la revocación de los permisos ambientales de los centros de cultivo de Nova Austral.
“La revocación de la RCA resultaría gravísima para la compañía, dado que, de las 28 concesiones totales sólo 11 cuentan con condiciones que permitirían sobrevivir hasta que se logre la relocalización. Si la SMA revoca las RCA de Cockburn 23 (5.400 ton), Cockburn 14 (5.400 ton) y Aracena 10 de menor tonelaje, la compañía simplemente no tendrá manera de operar y continuar”.
Y es que a pesar del fallo del tribunal ambiental, la dirigenta recordó que todavía está pendiente la sanción definitiva de la SMA.
“Observo con cautela los recientes fallos, puesto que, pese a lo favorable de las sentencias, las mismas no son definitivas, en consecuencia, la Superintendencia del Medio Ambiente (SMA) podría presentar recurso de apelación e impugnar la decisión del Tercer Tribunal Ambiental”.
Por ello, solo queda esperar la sanción definitiva que esperan sea razonable y ajustada a derecho.
“Es de esperar que tal como sentenció el Tercer Tribunal Ambiental, la Superintendencia del Medio Ambiente se allane a imponer sanciones razonables, fundadas y ajustadas a derecho, proporcionales a la falta o infracción efectivamente cometida. Y más importante aún sería que tenga en consideración la actual situación de la compañía y sus trabajadores”, declaró ayer la dirigenta.