El
día 25 de diciembre desembarcó en Punta Arenas el crucero internacional
Emerald Princess, que arribó con más de tres mil pasajeros y 1.200
tripulantes ansiosos por conocer la capital magallánica y sus lugares
más característicos. Sin embargo, se encontraron en una ciudad con los
centros comerciales cerrados en su totalidad y las calles casi
totalmente vacías.
Debido
a ello, los turistas no tuvieron más opción que pasear por los espacios
públicos de la ciudad, antes de partir. En dicha oportunidad los
extranjeros lamentaban no poder realizar compras o conocer a los
habitantes de Magallanes.
Por
su parte, los más perjudicados fueron los comerciantes, quienes
perdieron la oportunidad de vender sus productos, ya que al tratarse de
un feriado irrenunciable no pudieron vender o atender público, por el
riesgo de exponerse a una multa que va desde las 5 UTM ($ 234.860) por
cada trabajador afectado.
Punta Arenas es una de las ciudades con más actividad turística
del país, por lo que es especialmente con la llegada de cruceros que
traen grandes números de visitantes que el comercio aprovecha para
aumentar sus ventas, pero lamentablemente cuando llegan en días de
feriado irrenunciable, se desaprovecha la oportunidad.
Sobre
esto el Presidente de la Asociación Magallánica de Empresas de Turismo
Austro Chile, Eduardo Camelio, señaló que las autoridades debiesen ser
más flexibles
en la manera como rige la Ley: “Las pequeñas empresas están con harta
dificultad ante esos eventos, porque salvo la persona que atiende en su
propio negocio, las otras personas tienen bastantes dificultades para
trabajar. Si somos una ciudad turística es un tema que debiese abordarse. Debiese haber una ley especial para nosotros”, dijo Camelio.
La
experiencia de llegar a conocer la ciudad y que ésta se encuentre
vacía, plantea un inconveniente para los turistas; por ejemplo, algunos
de los que visitaron en Navidad se molestaron, pero entendían.
El
presidente de la Cámara Austro Chile agregó que “estas fiestas son
comunes a todos, en todas partes es 25 de diciembre, pero cuando deciden
arribar en Punta Arenas esperan tener una ciudad que esté habilitada.
Cuando no lo está,
es también entendible, pero no deja de ser un factor que de alguna
forma hace que la satisfacción del cliente no sea la mejor y eso puede
perjudicar en un futuro”.
La situación preocupa a los trabajadores del comercio turístico, ya que los extranjeros no se van cien por ciento satisfechos de su visita por la ciudad. “Es un tema que nos rebota para adelante, quizás hace que en el futuro dejemos de ser un destino para esas fiestas”, señaló Camelio.
Durante enero de 2018 está programada la llegada de distintas embarcaciones con turistas, que vienen a conocer a la ciudad y sus alrededores.