Al norte de Punta Arenas, entre la pampa inmensa y las frías aguas de Bahía Laredo, un pequeño grupo científico ha permitido a la industria acuícola y pesquera regional dar importantes saltos al futuro.
Pablo Gallardo, director del Centro de Cultivo Bahía Laredo, perteneciente a la Universidad de Magallanes, encabeza un grupo de cinco personas que desde hace 23 años, realiza investigaciones asociadas a los recursos marinos, la acuicultura y la pesquería. “Al inicio realizamos estudios vinculados al Halibut del Atlántico, después estudiamos el bacalao de profundidad, ostión del sur y, actualmente, erizo. También hemos explorado proyectos relacionados de pesca recreativa, con trucha recreativa y también con salmones”. Todos ellos, proyectos de I+D, investigación, desarrollo y transferencia tecnológica, explica.
Gallardo destaca que “con el cultivo del Halibut, logramos desarrollar toda la tecnología del cultivo y pudimos transferírsela a una empresa privada. También hemos desarrollado mucha tecnología de producción de ovas y juveniles de otras especies y el apoyo en temas de proyectos de nutrición y alimentación”.
Actualmente, el centro desarrolla proyectos Corfo relacionados con la producción de semilla de erizo. “La pesquería del erizo ha disminuido mucho, y Magallanes es uno de los principales productos pesqueros en Chile. La idea es apoyar el repoblamiento de las poblaciones de erizo y en ello participan cinco universidades todo Chile”.
-¿Cómo se proyectan?
“Seguir apoyando la industria acuicultora y pesquera de la región, por el lado de la salmonicultura, apoyando en la investigación en salmonicultura, apoyando en diversificación acuícola, es decir, para la gente que quiera en el futuro producir otras especies para la pesca y acuicultura regionales”.