Una
barricada en llamas en medio de la noche, obstruye y paraliza el tránsito
vehicular, especialmente de camiones con valiosa carga. En ello surge un grupo de encapuchados fuertemente
armados y vestidos con atuendos militares, los cuales obligan a bajar a los
conductores de camiones por lo que reciben golpes, insultos y amenazas de muerte,
mientras otros dos lanzan bombas “Molotov” contra las máquinas y así provoca un destructor incendio en el cual huyen,
prácticamente sin dejar rastros en los bosques y espesuras cercanas.
El
conductor del camión incendiado, al encontrarse herido, logra ser llevado a un
centro asistencial por automovilistas solidarios y una vez atendido, denuncia los hechos
ocurridos.
Todo esto sucedió el 29 de diciembre de 2014, cuando el transportista Luis Rastelli,
de nacionalidad argentina, guiaba su camión desde Leleque a Chubut, a fin de entregar
importantes insumos a la Cooperativa Indígena “Ñorquincó”.
Sus
agresores se identificaron como integrantes del movimiento “Pu weichafe, Resistencia
Ancestral Mapuche”, que en los panfletos encontrados en el sitio del suceso, exigen
la salida de lo que definen como “Wallmapu”, de los capitalistas, empresas mineras,
petroleras y latifundistas y se oponen a la construcción de las represas
“Kintuante” y ”El Puel Willimapu”que en los panfletos encontrados en el sitio del suceso, exigen la salida de lo
que definen como “Wallmapu”, de los capitalistas, empresas mineras, petroleras
y latifundistas y se oponen a la construcción de las represas “Kintuante” y ”El
Puel Willimapu”.
(Ver nota completa en diario El Pingüino)