El
vocalista de Los Tres, Álvaro Henríquez, se confesó en una extensa
entrevista a la revista “El Sábado”, donde habló de su operación y del
miedo a la muerte.
“Me
interné y me trasplanté el hígado para seguir viviendo, no para seguir
tomando”. El cantante, quien volvió a los escenarios la semana pasada
durante un concierto de Café Tacvba, a tres meses de haber recibido el
nuevo órgano, dijo que “necesito seguir viviendo para que mi hija
(Olivia, 16) tenga un padre, para que Los Tres tengan más discos,
salgamos de gira y seamos felices.
Hay muchas cosas por hacer aún. Mi
decisión fue esa y fue consciente: no me quiero morir todavía, así es
que no me voy a morir”, manifestó.
El artista también se refirió a su nueva vida, alejada del alcohol luego de que le produjera una daño hepático crónico, comentando
que está “en un proceso de entender lo que me pasó, porque ha sido todo
muy rápido. Hay días en que me despierto y digo ‘esto no era mío hasta
hace tres meses y ahora sí’. Entender eso y dimensionarlo es un trabajo
muy especial”.
Al preguntarle cómo ha sido el proceso de dejar el
alcohol en un ambiente como el de la música, donde suele estar presente,
reveló que “la gente está mucho más sana, los grupos jóvenes son más
tranquilos. La marihuana ha llegado también, mejor que fumen en vez de
tomar. El copete es un buen compañero, pero te mata. Entonces, no se puede confiar mucho en él. No es un amigo sincero”.