Chile se descubrió por Magallanes: se tenía que decir y se dijo

Por
esta parte de la larga y angosta faja de tierra, ese sentir nacional
adquiere un matiz particular cuando el asunto pasa por el reconocimiento
a los denominados conquistadores y los descubrimientos.

Aunque
sobre esto se ha escrito ya bastante, nunca es suficiente volver sobre
el llamado de atención sobre una justa demanda que nace desde esta parte
del mundo.

A
propósito del cumplimiento de los 500 años del paso de Hernando de
Magallanes por aguas australes en 2020, el justificado reclamo
magallánico empieza a cobrar fuerza nuevamente.

La
historia y cada día más los historiadores están de nuestro lado, aunque
el centralismo nortino prefiera seguir replicando un error que solo
contribuye a la desinformación.

Una
ficha de actividades de Historia de Quinto Año Básico propuesta desde
el Ministerio de Educación (no ahora, sino desde hace bastante tiempo),
reseña la travesía de “Don Diego de Almagro”. En el texto se puede leer
que “en 1535 la hueste salió de la ciudad de Cuzco y, tras rodear el
lago Titicaca, continuó camino hacia el sureste, tomando la ruta de la
Cordillera de Los Andes”.

En
la ficha se puede continuar leyendo que “… sólo un resto de la
numerosa hueste logró cruzar el paso San Francisco, llegando en 1536 al
valle de Copiapó. En esa oportunidad, por primera vez hombres europeos
tomaban contacto con nuestro país y lo descubrían para la Historia
Universal”.

Solo para concluir esta linda historia, la ficha lleva como título: “Diego de Almagro y el descubrimiento de Chile”.

Hace
un año, el alcalde Claudio Radonich en entrevista con un medio nacional
señaló que “es un hecho: Chile se descubrió en 1520 desde el Estrecho
de Magallanes”.

Fuerte
y claro. En lenguaje de meme vendría a ser algo así como “se tenía que
decir y se dijo”. El problema es que la demanda no ha logrado alcanzar
el eco suficien
te como para pasar de las palabras a los hechos concretos.

¿Cuánto
tiempo más deberá pasar para que los textos escolares consideren la
ruta de Magallanes y el primer encuentro europeo con Chile desde el sur?

Quizás la pregunta debería estar dirigida a las autoridades y a los propios dirigentes responsables de la toma de decisiones.

Se
puede comprender que, en materia de historia, muchas veces resulta
complejo suscribir a cambios en lo establecido, especialmente cuando se
trata de un aspecto clave para la vida institucional del país. Pero la
situación cambia sustancialmente cuando los antecedentes no hacen más
que reafirmar un relato ampliamente señalado por la academia aquí y en
el resto del globo.

En
enero de este año, el Presidente Sebastián Piñera anunció la
conformación del Consejo Presidencial de los 500 años de Magallanes.

Junto
al propio Estrecho y con bastante viento presente, el Mandatario dio
cumplimiento a un compromiso que había asumido con el alcalde Radonich y
de paso, dando un espaldarazo al reclamo regional.

En
la ocasión, el Presidente Piñera aseguró que “… muchos creen que el
descubridor de Chile habría sido Diego de Almagro, pero lo cierto es que
antes de Diego de Almagro, Magallanes y Elcano habían avistado las
tierras chilenas”.

Así
es. El propio Jefe de Estado apoya la reivindicación histórica. Quizás
ha llegado el momento de pasar al reconocimiento oficial, a los papeles.
El Congreso Nacional podría ser un espacio donde el argumento
magallánico pueda encontrar una respuesta favorable.

Si
hasta el propio Padre de la Patria Bernardo O’Higgins en su lecho de
muerte en Perú habría tenido palabras para esta parte de la nación.

En
julio pasado se llevó a cabo la primera sesión de trabajo del Consejo
Asesor, un encuentro de coordinación para impulsar la conmemoración del
paso de Hernando de Magallanes en octubre del próximo año.

Este podría ser una buena oportunidad para plantear nuevamente la propuesta de manera formal.

No
se debe olvidar que ha sido el Premio Nacional de Historia Mateo
Martinic, quien desde hace ya bastante tiempo ha afirmado y reafirmado
esta posición a favor del reconocimiento del descubrimiento de Chile por
el sur.

Fuerte
y claro lo planteó Martinic en la conferencia pronunciada en enero de
1971 denominada “Reseña del descubrimiento y de la evolución
cartográfica de la región magallánica.

Allí
el historiador consignó que, “Hernando de Magallanes es en consecuencia
el legítimo descubridor de Chile. Negarlo es desconocer una evidencia
histórica y ello implicaría el absurdo de considerar como no chilenas
estas australes regiones. Magallanes tiene como territorio el honroso
privilegio de ser el origen geográfico de la Patria por ser sus aguas
comarcas y habitantes los primeros en ser avizorados, navegados, pisados
y reconocidos por los descubridores”.

Poco
más se puede agregar sobre la materia, aunque tampoco se puede negar
que sigue quedando el sabor amargo de una deuda pendiente que no se
logra pagar. Que, a pesar de los apoyos oficiales, no ha pasado al
reconocimiento en el documento, ese que no se lo lleva el viento.

Podría
ser la próxima conmemoración del quinto centenario del Estrecho la
oportunidad ideal para ser escuchados, para poner las cosas en su justo
lugar, t
erminar
con el centralismo y de una vez por todas ocupar las páginas que le
corresponden en la historia del país. Chile se descubrió por Magallanes.
Se tenía que decir y se dijo.

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