Era la prueba de
eliminación y los concursantes de MasterChef tenían que lucirse anoche con un
plato de comida chilena.
Nuestro
magallánico Andrés Bravo estaba entre las personas que con esta preparación se
jugaban su permanencia en el décimo capítulo del programa, ya que le había ido
mal en la llamada “caja misteriosa”, donde su plato fue elegido uno de los tres
más malos.
Prueba de
eliminación
De ahí vino la
prueba de eliminación, donde la tarea para mantenerse en carrera era la
elaboración de platos chilenos.
Nuestro
coterráneo magallánico se inclinó por una cazuela pero uno de los concursantes
le comentó que había jaibas y Bravo optó finalmente por preparar un chupe,
recordando que en más de una ocasión había cocinado chupe de centolla.
Lamentablemente
el chupe de jaiba no le gustó a los exigentes jueces, Ennio Carota, Yann Yvin y
Chris Carpentier, y finalmente el chupe le terminó costando la salida de
MasterChef, donde alcanzó a participar en 10 programas.
“Estoy tranquilo”
Andrés Bravo dijo
que “en lo personal estoy muy tranquilo de mi experiencia en el programa,
porque si bien no llegué a mayores instancias tuve la oportunidad de realizar
mi hobbie preferido que es cocinar. Ahora volveré a mi vida normal en Punta
Arenas”.