El académico, quien además es director del Centro de Investigación
para el Alzheimer en el país del norte, entregó detalles de sus últimos
avances, en el marco de su reciente visita Chile, como miembro del comité
internacional evaluador del Instituto Milenio de Neurociencia Biomédica, BNI.
Según explica el Dr. Soto, lo que el método en desarrollo busca, es
lograr detectar la presencia de proteínas alteradas, a nivel de fluidos del
cuerpo. En la enfermedad de Alzheimer, la proteína conocida como péptido beta
amiloide se acumula de forma progresiva en las neuronas, “muchos años antes que
se generen los síntomas, según están reportando últimas investigaciones”,
afirma el científico.
El diagnóstico precoz de la enfermedad es clave dado que cuando el
paciente se acerca al neurólogo por la aparición de los primeros síntomas ya es
muy tarde, y el proceso degenerativo ya ha comenzado, explica el Dr Soto.
Las pruebas se están realizando en población estadounidense, a través
de muestras biológicas obtenidas del líquido cefalorraquídeo. Los estudios han
considerado tanto a pacientes con Alzheimer en distintas fases de la
enfermedad, como a personas jóvenes y sanas, y el próximo paso es poder ensayar
muestras de sangre y orina.
El Dr. Soto y su equipo considera que si se logra validar esta
metodología será un avance fundamental ya que, según explica, los métodos
tradicionales de diagnóstico de Alzheimer ocurren cuando la patología ya está
muy avanzada. “Con el método que estamos desarrollando esperamos poder detectar
la presencia de proteínas alteradas, incluso en cantidades muy pequeñas. De
esta manera, la existencia de un diagnóstico precoz, junto al desarrollo de
fármacos más efectivos, podrían contribuir a prevenir los daños cerebrales y
cognitivos”, comentó.