A
sus 47 años, Claudio Flores recuerda con entusiasmo sus años en donde
podía practicar más deporte. Y es que lo hizo, y mucho, especialmente en
la época de educación media, donde fue un activo jugador de fútbol sala
y básquetbol.
De
hecho, al menos con el segundo deporte, lo sigue haciendo, en la
competencia de maxibásquetbol local, luego de pasos por la liga de
básquetbol laboral.
Eso
sí, no fue con la pelota naranja donde tuvo sus mejores momentos
deportivos. Fue con el futsal, donde logró competir en torneos
internacionales y tuvo la chance de poder tomarse más en serio una
posible carrera como futbolista profesional.
-¿Cuándo partió más activamente en el deporte?
“Partí en la enseñanza media en el básquetbol. En el Alberto Barrera, en el año 86. Jugué en la competencia local”.
-Sin embargo, con el fútsal fue que compitió a nivel internacional.
“También
tuve la suerte de estar jugando al mismo tiempo el fútbol de salón, y
tuvimos la suerte de armar una selección que terminó jugando en
Paraguay. Tuvimos que viajar a Ushuaia, Rosario, Paraguay. Hubo una
época en que hubo un auge de ese deporte y por eso se jugaron hartas
competencias sudamericanas”.
-¿Y qué tal les fue?
“Fuimos
a participar y aprender más que nada. De verdad que equipos como
Brasil, Argentina o Paraguay estaban a un nivel muy superior y le
sacaban una gran diferencia a los chilenos, bolivianos o peruanos. Eran
dos tipos de equipos, porque buena parte de los primeros eran
profesionales a los 16 años y nosotros éramos un grupo que amaba la
selección y estaba contento por representar a Chile”.
-Fueron a vivir la experiencia.
“La
experiencia fue buenísima, porque uno se da cuenta el nivel de
desarrollo de estos países en esos deportes y ver por qué está dónde
están. A nosotros nos faltaba mucho en ese tiempo, pero es algo que se
ha ido equilibrando. Hoy Chile se enfrenta a Argentina o Brasil y le
compite, pero a nosotros nos hicieron 20 goles en un solo partido, por
ejemplo”.
-¿Cómo partió tu afición deportiva?
“El
deporte se me inculcó por mi familia. Mi papá me metió a jugar fútbol
al Scout y después entré al Liceo Luis Alberto Barrera para jugar
básquetbol. Se armaban equipos y me metí. La formación era entretenida
pero estricta. Pero sí, mi papá siempre me acompañó a temas deportivos, incluso fue a Paraguay”.
-¿Con cuál deporte se queda si tuviese que elegir?
“Si
tuviese que elegir entre los dos deportes, me quedo con el básquetbol.
Lo disfruto más y creo que es un deporte mucho más técnico, con
fundamentos mucho más complejos, en un espacio mucho más reducido”.
-¿Le hubiese gustado ser profesional?
“Es
que me gusta lo que hago. El deporte es un complemento de todas las
actividades que hago a diario. No sé si lo hubiese hecho
profesionalmente. De hecho, cuando fui a Paraguay, hubo una opción de
meterme a una escuela de fútbol en Brasil, pero mi mamá no quiso. Tenía
16 años”.
-¿Nunca se preguntó qué hubiese pasado si aceptaba esa oferta?
“Sí,
me lo pregunté varias veces. Creo que me hubiese ido bien, pero no sé
si para la selección o un gran equipo. Lo dejo como una duda, porque o
si no viviría pensando todos los días en eso”.
-¿Cómo ve el básquetbol local hoy día?
“Siento
que hubo una época de oro en Punta Arenas. Hace unos quince años. Yo
siento que ahora el básquetbol magallánico ha retrocedido un poco, o
quizás el básquetbol en el resto del país ha evolucionado mucho. Yo creo
que si vamos a tener un equipo profesional, es algo que todos los
magallánicos debemos apoyar. Si lo puedo apoyar desde
lo político, no tengan dudas que lo haré. En general, el deporte es una
de las políticas públicas más importantes para mantener a los jóvenes
fuera de las drogas, junto a la educación”.
-¿Y qué hay que hacer con el Fiscal?
“Ha
sido motivo de varias conversaciones, pero con todas las personas que
las he tenido, nunca han jugado una pichanga en la cancha de la ‘18’ o
en el Fiscal. Los equipos que vengan a jugar a Magallanes tienen que
sufrir el viento, que es una ventaja que tenemos que tener. Pero por
favor, hay autoridades que dicen que hay que techar el estadio para que
vengan a jugar el resto de los equipos de Chile. Eso es un
desconocimiento absoluto de cuáles son las ventajas competitivas que
tenemos nosotros. Por ningún motivo techarlo. Yo se lo he escuchado a
varias autoridades. Hay algunos que ni saben lo que es el deporte”.
-¿Pero siente que ha evolucionado?
“Nuestro
fútbol ha evolucionado bastante. Incluso más que el básquetbol. Ha
habido campeonatos que hemos ganado en campeonatos amateurs. Están dadas
las condiciones para que Punta Arenas comience a jugar en tercera o segunda división, sin dudas”.