El propósito inicial del
viaje era convertir 462 mil kilómetros cuadrados del Mar Antártico en
un área protegida. Una expedición que contó con la participación de
científicos chilenos y argentinos en 2019, pero que fue ideada una
década antes.
Así,
llegaron a desarrollar un documental llamado “La península Antártica”,
expedición encabezada por el conservacionista Alex Muñoz, director para
América Latina de National Geographic Pristine Seas, que muestra
inéditos detalles sobre la parte submarina de la zona austral.
En
entrevista con el diario Las Últimas Noticias, el profesional reconoció
que “no esperábamos encontrar tanta vida y tantos colores bajo el mar
antártico. Nos sorprendió su tremenda biodiversidad. Ojalá que todo el
mundo pueda apreciar que este es un lugar vivo, no es solo hielo”.
Este
material de 38 minutos de duración, se exhibió en el Festival Santiago
Wild, evento de producciones cinematográficas de vida salvaje y medio
ambiente de Latinoamérica, que se lleva a cabo esta semana.
A
través de inmersiones en aguas poco profundas, el uso de la tecnología
Dropcam y la evaluación de poblaciones animales clave como colonias de
pingüinos y krill, los científicos evaluaron el impacto de cambio
climático y siglos de actividad humana en la región. Los datos que
recopilaron se utilizarán para apoyar la propuesta de un área marina
protegida que Argentina y Chile han desarrollado en el contexto de la
Convención para la Conservación de los Recursos Vivos Marinos Antárticos
(Ccrvma).
El
realizador quedó maravillado con la experiencia vivida en este lado del
mundo: “Ir a la Antártica te cambia la vida. Se parece a ir a la luna”,
concluyó Muñoz, emocionado.