El pasado viernes 27 de diciembre la subsecretaria de Salud Pública, Paula Daza, se refirió a la Encuesta Nacional de Salud (2016-2017) donde da cuenta que una de cada diez personas presenta consumo riesgoso de alcohol.
Si
estos números son observados con detalle, los adolescentes y adultos
jóvenes entre 15 y 24 años consumen más alcohol que el resto de la
población, 14,4%. Este consumo excesivo puede producir consecuencias
perjudiciales para la salud.
Estas
consecuencias fueron advertidas por el doctor Waldo Cerpa, subdirector
del Centro de Excelencia de Biomedicina de Magallanes (Cebima), que
dijo: “Cuando los adolescentes beben en grandes cantidades no solamente
están predisponiéndose para una adicción cuando sean adultos sino que
están generando daño en su cerebro, porque tienen una capacidad más
sensible para metabolizar alcohol que las personas mayores (…) además,
la misma ingesta que no afecta de forma dramática a quienes superan los
25 años puede producir problemas cognitivos en los más jóvenes en el
largo plazo”.
Enfermedad
La
sicóloga de la Universidad de Magallanes (UMAG), Rosa Martínez, explica
que la mayoría de las personas que están involucradas en accidentes
–que tienen alrededor de 25 años- principalmente son hombres y pertenecen a este grupo que consume alcohol en exceso.
“Estos
números son muy preocupantes sobre todo en estas fechas (por el consumo
de alcohol) porque un vehículo es un arma de muerte si la persona no
sabe conducir”, señala Martínez.
La
profesional enfatiza que cuando un adolescente o adulto joven se deja
llevar por el consumo excesivo de alcohol “la familia cumple un rol
fundamental y tienen que llevarlo lo más pronto posible a tratamiento.
El problema del alcohol es que lo consumidores no lo asumen como una
enfermedad y en la medida que avanza el asunto, se torna más complejo”,
dice Martínez.
Depresión
Una
de la causas por la cual la sicóloga considera que el consumo del
alcohol puede ser más alto en Magallanes que en el resto del país, son
las altas tasas de depresión que padece la región. “Hay jóvenes que
ingieren alcohol para que
les cambie el ánimo o para alegrarse, pero no miden las consecuencias
que hay detrás. El índice acá es muy alto, quizás las cifras no parecen
tan preocupantes pero el consumo de alcohol parece ser parte de la
cultura magallánica”, cerró Rosa Martínez.