Hipoterapia: la rehabilitación con la nobleza de los caballos

Si usted escucha términos como homeopatía, acupuntura, reiki, aromaterapia o yoga, seguro coincidirá en que el punto común es que todas constituyen terapias alternativas. 

Ellas, son parte del abanico que cada día parece más interminable a la hora de buscar opciones para una vida saludable, para encontrar el verdadero “yo” o para buscar la cura a males que ensombrecen nuestra existencia.

Sin embargo, hay terapias menos masivas o pocos difundidas, que están dirigidas a un grupo más selecto de personas.

Esta semana, en Puerto Natales se dio inicio a las sesiones de hipoterapia, como parte del Programa de Integración Escolar, que desarrolla la Corporación Municipal de Natales, Cormunat, con el apoyo del Regimiento Reforzado Nº5 Lanceros.

Este programa se desarrolla en la capital de Última Esperanza desde el año 2004, buscando aportar al desarrollo de los alumnos con “necesidades educativas especiales” que cursan su enseñanza en los establecimientos educacionales dependiente de la Cormunat.

En el caso de Natales, los alumnos beneficiados pertenecen a las escuelas Bernardo O’Higgins, Coronel Santiago Bueras, Baudilia Avendaño, Capitán Juan de Ladrilleros, Nicolás Mladinic y Liceo Politécnico Luis Cruz Martínez. La actividad se desarrolla en la unidad militar los martes jueves, de 14.30 a 16.30 horas.

La hipoterapia busca aprovechar los movimientos del caballo para estimular músculos y articulaciones, además de aportar efectos terapéuticos a nivel cognitivo, de comunicación y personalidad. De ahí que resulte de gran ayuda para personas con parálisis cerebral, esclerosis múltiples, autismo, Síndrome de Down, espina bífida, traumas cerebrales, distrofia muscular, conductas caracteriales, enfermedades neurodegenerativas, enfermedades traumatológicas, anorexia y bulimia.

A diferencia de la equinoterapia o monta terapéutica, se trata de un tratamiento médico para ayudar a solucionar los problemas físicos y emocionales de cada paciente. El médico indica el diagnóstico y el kinesiólogo busca el mejor aprovechamiento del movimiento del caballo para ejercer el movimiento de tal o tales músculos para lograr las metas previstas por el médico. 

El paciente de hipoterapia generalmente no es autosuficiente, en un principio necesita montar junto a su terapeuta, hasta que sus músculos le permitan sostener y equilibrar su cuerpo sobre el caballo. Poner un niño pequeño o adulto impedido de mover su cuerpo o partes de él sobre el caballo, necesita estudios y especialización, hay contraindicaciones. 

Por su parte, la equinoterapia o equitación terapéutica busca cumplir con las metas del jinete, que es mover, controlar su caballo, guiarlo independientemente en sus diferentes aires y hacer diferentes ejercicios y hasta competir. 

Se le considera un gran ejercicio y ayuda a varios tipos de discapacidades, especialmente en lo psicológico y emocional.

Los estudios indican que ambas terapias son capaces de conseguir nuevos estímulos complementarios a los logrados con tratamientos tradicionales. Se estima que un caballo al paso transmite al jinete 110 impulsos por minuto, en una serie de oscilaciones como son avance y retroceso, elevación y descenso, desplazamiento y rotación.

El paseo equino provee una entrada sensorial a través del movimiento variable, rítmico y repetitivo, que ayuda a mejorar el equilibrio y la movilidad, pudiendo, además, aportar a la comunicación. Otro punto a considerar, es que puede favorecer a personas de todas las edades.

Desde 1875

Las primeras investigaciones para demostrar el valor terapéutico de la hipoterapia se remontan a 1875, luego que el neurólogo francés Chassaignac descubrió que un caballo en acción mejoraba el equilibrio, el movimiento articular y el control muscular de sus pacientes. Sus experiencias, le convencieron de que montar a caballo, mejoraba el estado de ánimo y que era particularmente beneficioso para los parapléjicos y pacientes con otros trastornos neurológicos. 

Los antiguos griegos, entre ellos Hipócrates, aconsejaban la práctica de la equitación para mejorar el estado anímico de las personas con enfermedades incurables y más tarde, en el siglo XVII, algunos médicos recomendaban montar diariamente a caballo para combatir la gota. 

Pese a ese reconocimiento, recién en los años ‘50 comenzó a emplearse de forma sistemática. Hoy son muchos los centros de equitación terapéutica que hay en países como Francia, Inglaterra, Polonia y España, destacando el trabajo que se desarrolla en Chile a través de centros regionales y de la labor que cumple la Fundación Chilena de Hipoterapia, institución pionera en el país en rehabilitación con este tratamiento, que usa al caballo como herramienta terapéutica.

Además de Puerto Natales, en Punta Arenas desde el año 2000 se ofrecen clases de hipoterapia y equinoterapia por parte del Centro Ecuestre “Dragones”, de la Cuarta Brigada Acorazada Chorrillos del Ejército, ubicado en el sector rural de Ojo Bueno.

La actividad ha beneficiado a cientos de personas de instituciones y escuelas como la Rotario Paul Harris, el Centro Padre Viganó, Centro de Capacitación Laboral “León Humberto Seguel”, Unión Nacional de Padres y Amigos de Personas con Discapacidad Mental (Unpade), la Corporación de Rehabilitación Club de Leones Cruz del Sur, Escuela Especial de Lenguaje Santa Laura y Servicio Nacional de Menores (Sename) .

Soledad Soto

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