Es
difícil precisar el origen de la acupuntura, pero la historia señala
que es una terapia energética cuyo origen se remonta a China y que
utiliza las agujas como medio para desbloquear el flujo de energía con
el objetivo de restaurar la salud del paciente.
Las
últimas décadas han visto aparecer nuevas técnicas, como la
craneopuntura para enfermedades mentales, la auriculoterapia, agujas
permanentes en la oreja, la electroacupuntura y el uso de la anestesia
acupuntural.
Esa terapia es parte del tratamiento que
han utilizado veterinarios del Centro de Rehabilitación Fauna Silvestre
(Cerefas) de la Universidad San Sebastián en su sede en Puerto Montt
con un ejemplar juvenil de un pingüino de Magallanes, quien fue
rescatado en condición de postrado en la rampa de Chacao en la Isla
Grande de Chiloé, hace poco más de tres meses.
En
declaraciones al diario Las Últimas Noticias, la médico veterinario
Carola Valencia, recuerda que “el pingüino no tenía sensibilidad en los
miembros posteriores. Lo más probable es que haya quedado postrado por
algún traumatismo por causas naturales y humanas. Eso le produjo un daño
a nivel neurológico”.
Sobre
la aplicación de la mencionada técnica, Paula Bustos médico veterinario
egresada de la casa de estudios explicó que “consiste en la inserción
de agujas en puntos localizados del cuerpo, en donde al puncionar
reacciona activando diferentes mecanismos de homeostasis
(autorregulación)”.
En un principio, las secciones de acupuntura eran una vez a la semana, pero ahora son cada 14 días.
Tiempo
después de su inicio del proceso de rehabilitación, el ave ha vuelto a
caminar. Si bien no da más de cuatro pasos, los especialistas consideran
que con la ayuda de un arnés que sostiene su terapeuta puede avanzar
mucho más.
Además,
el pingüino realiza ejercicios de fisioterapia, que ayudan a fortalecer
la musculatura y también realiza natación por 30 0 40 minutos en una
piscina.
No obstante, Valencia reconoce que la recuperación del pingüino magallánico no se debe exclusivamente de la acupuntura. “Es un
complemento al estímulo de las fibras nerviosas. Cuando ocurre un
traumatismo, esas fibras se atrofian a causa de la inflamación y el
dolor. Lo que hace es estimular el músculo, los tendones, el tejido óseo
y periarticular, la médula ósea y algunos centros del cerebro.
Finalmente, Paula Bustos no recomienda el uso de la acupuntura en animales silvestres.
“No
están acostumbrados a la manipulación, además que durante la
rehabilitación es sumamente importante evitar factores que generen
estrés: y segundo, porque no hay muchos estudios en cuanto a la
ubicación de los puntos y meridianos (del cuerpo) propio de cada especie”, argumenta.