Fue en Mucho Gusto, donde José Miguel Viñuela reveló un fuerte momento de su infancia, cuando era estudiante de un colegio jesuita. Aquí te dejamos parte del relato compartido por Glamorama:
José Miguel Viñuela: “Yo te quería comentar que en mi caso me toca conocer esto muy de cerca. Y les voy a relatar un hecho que, probablemente, hay muchos papás que se van a sentir identificados”.
“Yo me acuerdo de haber estado en séptimo básico. Estaba en un colegio, un colegio jesuita. El colegio tenía una casa de retiro. Y esta casa tenía una piscina. A nosotros nos llevaban en cuadrillas de alumnos. Íbamos a esta piscina y, de repente, un sacerdote que estaba allá nos decía ‘¿quieren bañarse en pelota?’. Y nosotros, que éramos chicos, decíamos ‘ya, qué entrete’. Puros hombres. Yo me acuerdo perfecto haber estado bañándonos”.
“Nos sacábamos la ropa, nos tiramos en pelota a la piscina y el cura nos sacaba fotos. Algunas de estas fotos las ponía en el diario mural, las divertidas, las que se podían ver, y las otras ustedes se imaginarán dónde las tenía.
Entonces, finalmente, ¿por qué quiero contar esto? No quiero relatar ni quien (fue). Da lo mismo. Yo quiero decir con esto que, en su minuto, haberme confesado con ese cura, haberme dicho ‘oiga, usted ya es un torito que tiene las bolitas grandes’ y te pegaba la tocada. En ese minuto todos decíamos ‘qué choro este cura’, porque tú te confiesas y te habla directo. Tiene un lenguaje mucho más cercano. Todos lo hablábamos en octavo básico, séptimo básico, primer medio”.
“Pero resulta que hoy día, que tengo 43 años, y que tengo dos niños, si mi hijo llegara a contarme que se bañó en pelota en una piscina, que el cura le sacó fotos o que le tocaron los testículos mientras se estaba confesando, yo, compadre, voy a dejar la cagá al colegio”.