Dicen que es como una
especie de viagra, pero en vez de mejorar la calidad de las relaciones sexuales
las hace más seguras. Eso es lo que se puede lograr si se toma un medicamento anti-VIH,
Truvada (compuesto por dos antirretrovirales: emtricitabina y tenofovir DF), de
forma controlada si se tienen práctica sexuales de riesgo.
Es lo que se llama
Profilaxis Preexposición (PrEp), medida que recientemente acaba de aconsejar la
Organización Mundial de la Salud (OMS) en sus últimas recomendaciones sobre el
tratamiento del VIH y el Sida debido a las últimas evidencias científicas sobre
su eficacia en la prevención, junto al uso de otras medidas como el uso del
preservativo, del VIH: algunos estudios hablan de una eficacia de hasta un 96%.
Sin embargo, el medicamento
solamente está aprobado para uso profiláctico en EE.UU. y en Canadá, donde si
bien ha sido muy bien acogido también ha generado cierta polémica. Sus
detractores afirman que va a suponer una relajación en las medidas de
protección más tradicionales, y mucho más baratas, y auguran un incremento de
otras infecciones de transmisión sexual (ITS), como la sífilis y la gonorrea.
Pero sus valedores esgrimen estudios, como los últimos publicados en Clinical
of Infectious Diseases y realizados en un entorno real, donde se habla de una
eficacia que ronda el 100%.
Todo ello ha hecho que
durante el pasado Congreso Europeo del Sida, celebrado en Barcelona, la
Sociedad Europea del SIDA (EACS), a través de su presidente, Manuel Battegay,
haya reclamado la aprobación de este fármaco en Europa. “Es imprescindible
agilizar la solicitud de registro y la revisión de la regulación para la
indicación de la PrEP”, destacó. Battegay cree que se ha sido demasiado
paciente, y considera que no se debe esperar más para hacer accesible la PrEP.
“Tenemos evidencia
científica, el apoyo de guías institucionales y sabemos cómo prescribir la
PrEP, así que es un buen momento para empezar”, enfatizó Jean-Michel Molina,
investigador principal del estudio IPERGAY2, uno de los ensayos clínicos más
grandes que ha confirmado la efectividad y confiabilidad de PrEP en la
prevención en la comunidad de hombres que tienen sexo con hombres en Europa. Y
también hay cada vez más evidencias sobre la eficacia de PrEP en otros grupos
de personas de alto riesgo de infección por VIH, tales cómo las personas trans.
Cómo se toma
En cuanto al consumo, hay
dos opciones: tratamiento continuo o intermitente (4 pastillas cuando se vaya a
tener una relación sexual de riesgo tomadas antes, durante y después).
Sin embargo, hoy el
problema está en su costo, algo que aún no ha podido resolverse en algunos
países europeos, donde parece prohibitivo a través del sistema público.
El costo medio del tratamiento
mensual con Truvada bordea los 260 mil pesos mensuales. Por ello, el debate
comienza a instalarse a medida que el medicamento reafirma su efectividad,
porque hay quienes sostienen que el Estado debe hacerse cargo de su
financiamiento “porque es una inversión de salud pública que, de no hacerse
efectiva, redunda en que más personas se infecten de SIDA.
¿Quiénes lo consumen más?
Uno de los grupos apuntados
por la OMS como de más riesgo es la población homosexual, a la que se
“recomendó encarecidamente” que adoptara esta medicación como medida para
acabar con la epidemia del SIDA, pues tiene un 99 % de efectividad.
Otros grupos de riesgo con
heterosexuales con varias parejas sexuales o consumidores de droga a través de
jeringuillas.
En los últimos diez años,
la población gay y bisexual de color de entre 13 y 24 años es la que más ha
elevado sus índices de VIH”, quizá por eso y porque en el caso de las parejas
homosexuales no existe riesgo de concepción, las páginas o aplicaciones de
contactos para gays, la palabra PrEP empieza a entrar en la categoría de sexo
con o sin preservativo.
Un 40% de los usuarios de
Truvada son mujeres (especialmente del sur de Estados Unidos), aunque mientras
el consumo entre homosexuales crece, el de las mujeres decrece. En Chile, el fármaco Truvada está cubierto
por el sistema AUGE pero sólo para personas que han contraído VIH.