Magallánicos se radican en México para desarrollarse en el circo

Se
trata de Daniel Candia e Iván Eterovic, ambos magallánicos y conocidos
de Punta Arenas. Las vueltas de la vida, los haría encontrarse en
Canadá, donde fueron a aprender circo.

Daniel Candia: “La adicción y lo que se busca trabajando en escenarios, sentir al público y es lo que produce satisfacción”

Fue
en enero del 2016, cuando el joven artista viajó a audicionar a dos
escuelas de circo en Canadá, algo que no fue nada fácil, según comparte
Candia. “Quise entrar a una escuela y no quedé, al otro año postulé a
otra y tampoco quedé, entonces, hubo una tercera opción de una escuela
de allá, donde sí quedé y estuve estudiando como tres meses, después de
eso, tuve que dejar la escuela por problemas con mi visa”, dijo a través
de contacto telefónico.

Fue por esa razón que decidió irse a México, donde lleva cuatro meses.

Pero
el tiempo en Canadá no fue perdido, durante todo ese año, Daniel logró
desarrollarse como artista. “Quería adquirir otras habilidades, pero a
la vez, quería trabajar y vivir de esto, vivir bien y creo que este
último tiempo lo he logrado, acá en México me he podido profesionalizar
más”.

Desde
esa fecha, los trabajos llueven, porque además de tener su propio show
callejero, siempre es solicitado para eventos. “Hemos trabajado harto la
verdad, hemos tenido muchos trabajos en muchos escenarios, eso creo que
es la adicción y lo qu
e se busca trabajando en escenarios, sentir al público y es lo que produce satisfacción”.

Actualmente este gran artista trabaja en la compañía de circo contemporáneo Dragón de Guadalajara.

Iván Pável Eterovic Díaz:


“Me junte con los cirqueros magallánicos a quienes conocía pero de
lejitos. Teníamos que ir hasta Canadá para conocernos de verdad, se
formó una amistad hermosa”.

Creció
en la Población Williams, jugó fútbol gran parte de su vida en Sokol.
El teatro lo aprendió junto a compañías locales como El Chuzo y Pata
Elefante Teatro, en esta última junto a su gran maestro Marcos
Bahamondes López. Se fue a estudiar a la Escuela de Teatro en la
Universidad de Valparaíso. “Estudie un año ahí, luego la dejé (también
abandoné la carrera de Derecho en la Um
ag) después de dos meses y estudie 2 años en la Academia de Danza Miguel Pizarro, quien es otro gran maestro que me inspiró a estudiar y buscar”.

Tras
dos años en los que compartió su tiempo entre la danza y el teatro
callejero, se dispuso a salir, primero a Cuba, “ahí estuve entre
títeres, teatreros y danzarines” y luego viajó a México.

“En
la ciudad de Guadalajara conocí el circo y el clown o payaso que es lo
mismo, junto a una CÍA llamada Maldita Comedia. Ellos plantaron la
semilla circense que se desarrollaría posteriormente en Montreal. Ahí me
junté con los cirqueros magallánicos a quienes conocía pero de lejitos:
Fernando Torres, Fernando González y Daniel Candia, teníamos que ir
hasta Canadá para conocernos de verdad,
se formó una amistad hermosa, con ellos el circo se me prendió por dentro”.

Desde
ahí, puras buenas oportunidades, en Montreal lo premiaron en un
particular concurso de payasos. “Me titularon con ‘Le grand imbecile’,
por imbécil me invitaron a la edición siguiente a realizarse en
septiembre próximo, ahora estoy en Guadalajara con el circo con la danza
y con el espectáculo callejero”.

Contenido relacionado

Envíanos tu denuncia o información AVISOS ECONÓMICOS