Niños magallánicos presentan problemas de salud por severo déficit de vitamina D

El doctor Arturo Borzutzky es un reconocido médico que se desempeña en la Facultad de Medicina de la Universidad Católica de Chile y es uno de los muchos investigadores del Instituto Milenio de Inmunología e Inmunoterapia.
Y con esos antecedentes académicos llevó a cabo una investigación que abarcó a 108 niños residentes en la Patagonia, la cual arrojó singulares e inquietantes resultados porque el 96 por ciento de los pequeños presentaron carencia de la Vitamina D, fundamental en la formación de sus huesos, y un porcentaje que ascendió al 62%, presentó una carencia “severa”, es decir, grave, de esa vitamina.
La razón principal es que nuestros niños no reciben la cantidad necesaria de luz solar que se requiere para que esa vitamina se incorpore a sus organismos y los ayude a contar, ya más grandes, con una estructura ósea normal, resistente y que estén debidamente protegidos del riesgo de contraer infecciones y patologías auto inmunes.
Singularmente, la historia antigua y reciente demostraron que, los hijos de los colonos extranjeros y chilenos llegados a la Patagonia presentaron el temido raquitismo, pero no así los miembros de las etnias originarias – kawéskar, yámanas y selknam, tanto canoeros como cazadores terrestres, gracias a su dieta, a base de carne de lobos marinos, pescados y grasa de ballena.
Pero la diferencia fundamental se debía a que, gracias a la desnudez que desafiaba el frío y la nieve, recibían directamente en la piel de sus cuerpos, las dosis necesarias de luz del sol austral y así crecían fuertes y robustos, aunque sucumbieron a otras enfermedades, como la viruela o la tuberculosis, calificadas como “herencias malditas” transmitidas por los conquistadores.
Pero el estudio agregó que la luz solar no basta para combatir la tuberculosis o la esclerosis múltiple, puesto que requieren del apoyo de medicamentos más modernos, por ejemplo, los antibióticos.
Temor al Sol
Desde hace varias décadas, se ha ido difundiendo una especie de mito que señala que el sol es un enemigo, porque provoca, a través de la exposición a sus rayos, cáncer a la piel.
Pero ese temor empieza a ser superado: “un poquito de radiación solar, sin que la piel se ponga roja o se queme, es la manera más fácil, barata y segura de lograr un buen nivel de esta vitamina y proteger el cuerpo de enfermedades, afirma en el estudio  el doctor Borzutzky,  y reitera que la exposición al sol, por un tiempo corto ayuda a absorber calcio y fósforo, al cabo de cinco años de investigación del déficit de esta sustancia tan importante para los niños, primero, y que los protege después.
De hecho, y como observación complementaria de este estudio, en Magallanes se ha determinado que existe más de un 20% de discapacitados, y que entre ellos se advierte a numerosos adultos mayores con mal formaciones óseas y las autoridades de salud han detectado un inquietante aumento de los casos de tuberculosis, una enfermedad pulmonar que se consideraba “derrotada” por la medicina.
Y se afirma que exponerse cinco minutos al sol, incluyendo piernas, brazos y cara, una dos o tres veces por semana es suficiente para una adecuada síntesis de esta importante vitamina y, de esta manera, evitar caer dentro del listado de personas con este problema que afecta al cuarenta por ciento de la población en Chile y en el mundo, estimándose que el número de personas afectadas ya bordea los mil millones en todo el planeta.
Dónde obtenerla
Aparte de los rayos del Sol, los médicos recetan comprimidos y gotas con vitamina D, pero hay otra manera de superar el déficit vitamínico que pudiera estar afectando a los niños y niñas de la zona austral.
Cecilia Castillo, pediatra y especialista en nutrición infantil, con estudios avanzados en España indicó que la vitamina D “puede encontrarse en la leche entera, en las yemas del huevo y  en pescados grasosos” aunque reitera que la formación de esta vitamina en la piel es mayor a la que pudiera consumirse con esos alimentos, a partir de la exposición al sol durante unos 15 minutos al día, especialmente entre los niños.

Contenido relacionado

Envíanos tu denuncia o información AVISOS ECONÓMICOS