Hace unos días, la prensa nacional y las
redes sociales hacían eco del ritual Hain celebrado en la bienvenida del primer
año de Arquitectura de la Universidad de Magallanes (UMAG). Apostando por una
convivencia sana y un recibimiento grato, los alumnos mayores recibieron a los
mechones, invitándolos a quemar sus miedos en la hoguera de la ceremonia
selknam y abrazar la nueva vida universitaria, una actitud proactiva que fue
celebrada por una cantidad de personas.
No obstante, no todas las carreras se
unieron a este llamado realizado por las autoridades académicas y algunos
centros de alumnos.
El lunes en el centro de Punta Arenas se
pudo ver a estudiantes de la carrera de Nutrición pidiendo cooperación a los
transeúntes, pintarrajeados y con prendas faltantes, situación que se repitió en
la jornada de ayer con mechones de Ingeniería en Construcción, quienes
aparecieron con la ropa rasgada, manchados con una mezcla de dudoso olor y
procedencia.
Gracias al aporte de quienes se
apiadaron del olor y su mal estado, cada alumno tuvo que cumplir una cuota de
30 mil pesos para recuperar sus pertenencias.
Los mechones, por su parte, si bien
lamentaron su mal aspecto, no tuvieron mayores problemas por este tipo de
bienvenidas.
Cristóbal Villarroel, alumno de primer
año, explicó que “hicieron una poza y tuvimos que tirarnos, obviamente estaba
llena de pescado. Debe ser como la tradición de las (carreras de ) ingenierías,
pero ojalá se pudiese cambiar la tradición”, confiesa.
Nicolás Andrade, al contrario, manifestó
que “es entretenido, igual se disfruta un poco, al menos yo lo pienso así. El
otro año se viene el desquite”, declaró.
Lucas Figueroa tuvo una opinión similar
a sus compañeros: “Nos tiraron vinagre, tiñeron el pelo pero igual bien. El
otro año nos toca a nosotros”. Al momento de ser entrevistado, aún le faltaban
24 mil pesos para llegar a la meta.
Al ser consultados por este tipo de
acciones, la Vicerrectoría académica de la Universidad de Magallanes envió un
escueto comunicado, agregando que si bien, la implementación del protocolo de
recepción de estudiantes fue informado a varios centros de estudiantes, no
prohíbe este tipo de ‘mechones’ tradicionales.
“Se refuerza el llamado a los
estudiantes a recibir a sus compañeros en un clima de respeto. Sin embargo, el
estudiante que se sienta denostado puede establecer una demanda en la
universidad, la cual se encamina en lo señalado en el protocolo”, dice el
documento.
La posición de las autoridades
académicas es insistir con estos llamados a generar un cambio gradual en las
bienvenidas mechonas de los estudiantes a mediano y largo plazo. No obstante, y
hasta que no haya un compromiso de toda la federación de estudiantes,
seguiremos viendo alumnos de primer año pedir dinero a los transeúntes en las
peores condiciones.