El
ser humano ha sido el responsable durante el último milenio de miles de
desastres en torno a la naturaleza, desde la depredación de especies
hasta la destrucción del ecosistema donde muchos habitan o habitaban.
Misma
situación se está produciendo en el Parque Nacional Torres del Paine
(PNTP), donde la intervención humana ha llevado paulatinamente a generar
un impacto ambiental en las diferentes especies que allí habitan y que
los animales han debido adaptarse muchas veces.
En
ese sentido, el zorro culpeo (de pelaje gris en el dorso y rojizo en
cabeza, orejas y patas traseras) como el zorro gris (de tono grises y
amarillentos) que habitan a lo largo de todo el país y sobre todo en el
PNTP, han sufrido una crisis alimenticia que perjudica su salud, la cual
principalmente son omnívoro, vale decir que se alimentan de animales y
plantas.
Carlos
Zurita, magíster en Áreas Silvestres y Conservación de la Naturaleza,
explicó que “hay épocas del año en que sus presas más frecuentes son
roedores, marsupiales y aves pequeña, pero también hay otras en la que
consumen hojas de litre o incluso calafate por ejemplo”.
Dos
escolares pertenecientes al Centro de Investigación Científica Escolar,
Benjamín Rodríguez y Laura Carrasco, descubrieron que hay sectores
donde estos animales no consumen los alimentos que deberían, y en base a
esto realizaron una investigación cuyo objetivo era evidenciar el
efecto antrópico (humano) en ambas especies de zorros que habitan en el
Parque Nacional Torres del Paine.
Laura
Carrasco explicó que “la metodología implicó recoger heces de los
zorros en sectores de uso público del parque, por lo que viajamos tres
veces al Parque”, agregó que “el resultado fue terrible, entre las
deposiciones encontramos tapas de lápices pasta, colillas de cigarro y
lo más preocupante, vidrio molido, que finalmente demuestra el impacto
negativo y la poca conciencia que tienen algunos visitantes a este
lugar”.
Gracias
a esta investigación, ambos estudiantes lograron el tercer lugar
(medalla de bronce) en la Expociencia Sonora 2020, realizado entre el 8 y
11 de diciembre en México, el cual debido a la pandemia se debió
realizar de manera remota y donde participaron más de 500 proyectos de
alumnos de 17 países.
Carlos
Zurita, profesor guía de los estudiantes y director del CICE, agrega
que se recolectaron 110 muestras y que en más del 20 % de ellas se
encontró algún efecto antrópico, como por ejemplo, papel aluminio como
el utilizado frecuentemente para envolver sándwich.
Llamado a la conciencia
El
exinvestigador científico de Cequa y actual seremi de Medio Ambiente,
Carlos Olave, hace un llamado a la conciencia del ser humano ante este
tipo de actos.
“Lamentablemente la gente tiene esa costumbre, la de alimentar a los animales, pese a que se les indica muchas veces
que no se debe realizar porque lleva a la fauna silvestre a cambiar su
costumbre”, explicó Olave, quien añadió que “hago un llamado a que la
gente sea más responsable y cuidadosa con los diferentes elementos que
llevan no tan solo al PNTP sino a reservas naturales. Me centraría a
cambiar la responsabilidad al ser humano y darle a entender lo complejo
que es para el animal (para cualquier tipo) este tipo de situaciones”.