Rico y saludable: ojo con las calorías dieciocheras

Durante las Fiestas Patrias se evidencia un aumento significativo en el consumo de calorías, grasas saturadas y azúcares en la población. Entre las comidas preferidas están los choripanes, los anticuchos, las empanadas y los asados. Pero, ¿sabemos si son buenos para la salud?

 “Un anticucho nos
aporta alrededor de 180 calorías, 67 gramos de grasas totales (de ellas 7
gramos de grasas saturadas) y 251 miligramos de sodio. Si se observan las
recomendaciones de calorías y grasas para un adulto promedio sano, estas son de
2000 calorías al día, 67 g. de grasas totales, 22.2 g. de grasas saturadas
(asociadas a procesos ateroescleróticos) y 2000 mg. de sodio. Claramente un
anticucho cubre las necesidades de grasas de un día y sus calorías equivalen a
¾ de unidad de pan”, describe el docente de Nutrición y Dietética de la Universidad
del Pacífico, Juan José Rojas.

¿Y qué pasa con la empanada? “Si analizamos la empanada de
queso frita y la de pino horneada, se verifica que hay un mayor aporte de
calorías, grasas saturadas y sodio en las empanadas de queso fritas que en las
de vacuno al horno”, aclara de entrada el especialista.

 “Por ejemplo, una
empanada frita de tamaño normal aporta alrededor de 273 calorías, 17 gramos de
grasa total, 5.1 gramos de grasas saturadas y 279 miligramos de sodio, mientras
que una empanada de pino de vacuno horneada contiene 256 calorías y 3.8 g. de
grasas saturadas, por lo que resulta conveniente preferir las de pino de vacuno
(con una carne muy magra). Además hay que considerar que la de pino lleva
aceitunas y huevos generalmente, lo que favorece la nutrición humana”, apunta
Rojas.

 

TRAGOS TÍPICOS

En estos festejos se suele consumir los bebestibles más
típicos y considerados como invento nacional, como la chicha, que desde que los
colonizadores españoles llegaron a América se ha extendido por el continente y
ya sus fermentados han pasado a ser parte de la cultura chilena. En tanto, hace
ya algunos años irrumpió en el mercado nacional el famoso “terremoto”,
elaborado con vino pipeño, helado de piña y fernet o granadina.

“Es increíble cómo un trago que nació de un experimento de
sabores se ha posicionado tanto en el paladar y la cultura alimentaria de
nuestro país. Pero ojo, debemos tomarlo con mucho respeto, ya que aporta una
cantidad muy importante de calorías. Un vaso de terremoto de 200 cc. aporta
alrededor de 300 calorías, es decir, lo que aporta una hallulla, y ciertamente
se ve aumentada la cantidad de azúcar y de grasa entregadas por unos de sus
ingredientes que es el helado”, asegura Rojas. 

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