Ayer,
el Tribunal Oral en lo Penal de Punta Arenas absolvió a Óscar Curuchet
Mancilla, un hombre de 31 años que enfrentó un juicio por el delito de
lanzar objetos a un vehículo en movimiento en contexto de desórdenes
públicos.
El
acusado fue parte de los 21 detenidos durante las protestas del 13 de
marzo de 2020, en pleno estallido social. La versión de la Fiscalía
indica que el imputado se encontraba junto a un grupo que se manifestaba
en Bories con Mejicana. Cuando Carabineros llegó al lugar para
dispersarlos, supuestamente arrojó objetos contundentes a un vehículo
policial en movimiento.
Desde
el control de su detención hasta ayer el acusado cumplió con arresto
domiciliario nocturno y prohibición de asistir a manifestaciones
públicas. Se presentó al juicio arriesgando 600 días de cárcel y con el
testimonio de dos Carabineros que lo sindicaban como el responsable del
delito.
La defensa del acusado argumentó que la escasez de pruebas de la Fiscalía no lograría demostrar el ilícito.
“No hay ninguna foto del elemento contundente que mi cliente hubiese arrojado.
Esto supuestamente ocurrió en el centro de la ciudad, donde hay cámaras
de seguridad, pero no hay ningún elemento que diera cuenta de eso”,
dijo el defensor Leonardo Vallejos.
Con
el voto disidente de José Octavio Flores, la sala, completada por los
magistrados Julio y Luis Enrique Álvarez, se inclinó por la posición de
la defensa y absolvió al imputado.
“Del análisis de la prueba incorporada por la Fiscalía, esta no reunió la entidad suficiente para establecer los elementos del tipo penal imputado”, dice el veredicto.