Tras
cinco jornadas de juicio, el Tribunal Oral en lo Penal de Punta Arenas
condenó al único imputado por la muerte del ciudadano español Cristopher
Parra Gómez. Cristián Catalán Mella fue hallado culpable de homicidio
simple y arriesga hasta 10 años de cárcel.
Los
hechos se originaron por una deuda impaga. El acusado debía el arriendo
de una casa en Puerto Natales a la hermana de la víctima fatal, quien
le cobraba insistentemente el dinero.
En
la mañana del 29 de enero del 2021, Parra Gómez ingresó al domicilio
del acusado –ubicado en calle General del Canto– tras una serie de
amenazas mutuas por WhatsApp. Ambos forcejearon hasta que Catalán Mella
sacó una daga de doble filo y le propinó 19 estocadas en el cuero
cabelludo, cuello, tórax y extremidades.
Las
heridas cortopunzantes comprometieron el pulmón y el miocardio. La
víctima falleció por una anemia aguda secundaria en el lugar de los
hechos, a sus 33 años de edad.
El juicio se inició el lunes pasado. El acusado
se conectó a las audiencias desde el Complejo Penitenciario de Punta
Arenas, donde cumple con prisión preventiva. Durante su desarrollo, la
fiscalía rindió la investigación de la Brigada de Homicidios y el
Laboratorio de Criminalística de la PDI. También testificaron vecinos
del Barrio Prat y familiares del occiso (ver recuadro).
El abogado de Catalán Mella argumentó que éste actuó por legítima defensa, pero el tribunal desechó esa teoría y lo condenó por homicidio simple.
“Se rechaza la pretensión de la defensa de que a éste le favorecería las eximentes de legítima defensa”, dice el veredicto.
La
sentencia se conoce el próximo 16 de mayo. Si el tribunal acoge la
solicitud de pena del Ministerio Público, el acusado podría permanecer
hasta 10 años tras las rejas.
Hermana de la víctima: “Me va a faltar de aquí hasta que termine mi vida”
En
la jornada de ayer, la hermana de la víctima se sentó en estrados y
manifestó a los jueces el sufrimiento que ha padecido junto a su familia
durante la tramitación de la causa.
“La
muerte de mi hermano significa algo que me va a faltar de aquí hasta
que termine mi vida. Él era mi hermano mayor, un aspecto importante en
mi vida, un apoyo”, dijo en un relato entrecortado.
La
mujer añadió que tras los hechos “no nos dejaron estar con él ni
siquiera cinco minutos. Tener que haber visto una carpeta investiga en
la que se ve a mi hermano muerto es horrible, es traumático”.
El
padre de los Parra Gómez reside en el extranjero. Fue la hermana de la
víctima quien debió contarle lo sucedido. “Lo peor de todo es llamar a
tu padre y decirle que a su hijo lo han matado y que no puede despedirse
de él”, dijo al final de su relato.