Los
cuatro años de cárcel que cumple Giovani Aguilar Nova por robo tendrán
que extenderse, pero por otra causa. Ayer el Juzgado de Garantía le
impuso otros tres años de prisión por liderar una banda dedicada al
microtráfico de drogas que operaba desde el Complejo Penitenciario de
Punta Arenas.
El
otro cabecilla, el reo Rubén Ruiz Pérez, fue sentenciado a 540 días de
cárcel efectiva. Un paramédico de Gendarmería que los asistió en el
ingreso de drogas al recinto penal podrá cumplir una pena en libertad y
bajo la vigilancia del Centro de Reinserción Social.
Los hechos
La red estaba compuesta por dos reos, sus respectivas parejas, el funcionario de Gendarmería y tres taxistas.
Según la acusación verbal, Aguilar
Nova coordinaba desde la cárcel las entregas de drogas con los
distribuidores en el medio libre. Para ello contaba con la ayuda de Ruiz
Pérez, quien también cumple condena por delitos contra la propiedad.
Sus
respectivas parejas, María Espinoza Benítez y Marcela Ampuero Cabrera,
estaban a cargo del ingreso de marihuana y medicamentos prohibidos al
complejo penitenciario. También dosificaban y vendían droga en el medio
libre con el apoyo de tres taxistas.
Además, la sustancia entró a la cárcel con la ayuda de Manuel
Ojeda Vásquez, un paramédico de Gendarmería que servía de enlace. Según
la acusación, “aprovechándose de su calidad de funcionario y evadiendo
controles ingresaba al complejo penitenciario distintas sustancias
ilícitas”.
La
banda fue desarticulada el 30 de mayo de 2021. La Brigada
Antinarcóticos de la PDI detuvo a los ocho acusados en allanamientos
simultáneos. Se incautaron 18 plantas de cannabis, 360 comprimidos de
clonazepam, 178 gramos de marihuana, cuatro gramos de cocaína y una
pistola de aire comprimido, entre otras especies.
Las penas
Todos
los encausados fueron sentenciados en un juicio abreviado por
microtráfico. El tribunal fue especialmente riguroso con el Aguilar
Nova, quien ya ha sido condenado por infringir la Ley de Drogas. Tendrá
que purgar tres años de cárcel por las agravantes de reincidencia
específica y cometer el delito en establecimientos penitenciarios.
Ruiz
Pérez y su pareja –que registran una serie de condenas previas– fueron
sancionados con 540 días de cárcel de manera efectiva.
Mejor
suerte tuvieron Espinoza Benítez y el paramédico. Ambos quedarán
sujetos al control administrativo de Gendarmería durante 540 días a
través de una firma mensual. Con similar pena quedaron los tres
taxistas, quienes deberán estampar su firma en el Centro de Reinserción
Social de Gendarmería una vez al mes.
Además, el tribunal resolvió que todos los acusados paguen una multa de 5 UTM y que se decomisen todas las especies incautadas.