Un capataz que sufrió un
accidente laboral mientras trabajaba en un predio del Ejército demandó a
la institución castrense en 30 millones de pesos. Acusa que el
incidente lo dejó invalidado y pide una indemnización por daño moral.
El accidente se produjo en la Estancia Santa María, ubicada 136
kilómetros al norte de Punta Arenas. El demandante –que tenía 77 años al
momento de los hechos– estaba encargado de supervisar la explotación
ganadera en el lugar.
El
15 de abril de 2020, el adulto mayor monitoreaba el despacho de los
corderos a unos frigoríficos. Se encontraba parado sobre una mesa de
madera para ingresar a los animales a un camión, pero el chofer movió la
manga y ésta topó sobre su pierna izquierda.
El
demandante perdió el equilibrio y cayó de la mesa. Sufrió fracturas en
huesos de su tobillo, rodilla y cadera. Las lesiones requirieron dos
intervenciones quirúrgicas. En paralelo, la Asociación Chilena de
Seguridad lo asistió mientras estaba convaleciente; estableció su grado
de incapacidad laboral en un 25% y lo diagnosticó con dolor crónico.
“Al
día de hoy camino mal, la pierna derecha quedó sin fuerza y me cuesta
desplazarme. Mi movilidad se ha reducido drásticamente y atendida mi
edad no veo que pueda recuperarme para hacer los trabajos que antes
hacía con facilidad”, acusa el capataz en su demanda.
La acción legal acusa que el Ejército debió tomar resguardos especiales para el demandante, atendido que es de la tercera edad.
“Si van a trabajar con una persona de la tercera edad deben contar con
recaudos suficientes, entendiendo que avanzado estado de edad las hace
más débiles a todo tipo de actividad que requiera esfuerzo físico o
desplazamiento”, señalan.
Además,
el capataz justifica una potencial indemnización por $30 millones por
la presunta ausencia de resguardos de seguridad en el predio. “Ese día
éramos cuatro trabajadores en la estancia, pero jamás tuvimos la visita
de un prevencionista de riesgo ni ningún profesional que hiciera
análisis de los puestos de trabajo”, dice en la demanda.
La
demanda se ingresó al Juzgado de Letras del Trabajo de Punta Arenas el
29 de diciembre pasado. El capataz debe regresar a la Estancia Santa
María en enero, pero solicita al tribunal que decrete la medida cautelar
de eximirlo cumplir su jornada laboral, pues señala estar “en presencia
de un ambiente hostil”.
El
tribunal no ha impuesto cautelares, pero el miércoles pasado notificó a
la Comisión Predios Militares de la V División sobre la demanda. Se
fijó una audiencia preparatoria par el próximo 11 de mayo.